Estaba prisionera
de cada palabra
Cada suspiro tuyo
Tus susurros
ataban mi corazón
Y mis ojos se
cegaban
Y mi cuerpo era
mi prisión
Y mi carcelero
eras tú
Ahora mi corazón
sin ataduras
Mis ojos
descubiertos
Y mi carcelero
desaparecido...
Este poema está en el libro publicado el 15/10/12:
con ese enlace podréis obtener el libro.

No hay comentarios:
Publicar un comentario