CHAT

lunes, 1 de julio de 2013

ENTREVISTA A ALGUIEN QUE AMÓ



-¿Cuántas relaciones has tenido?
-Bastantes
-¿A cuantas personas has amado?
-Sólo a una
-Para ti, ¿qué es amar?
-¿Amar?, resumido en tres palabras: sufrir en vano
-¿Y sin resumir?
-Es tan difícil de explicar...
-¿Podrías intentarlo?
-Bueno, te contaré mi historia para hacerlo más fácil: Yo amé una vez, amé a un hombre que para mí lo era todo, era perfecto a simple vista, atractivo, con carisma, inteligente, trabajador, luchador, con dinero... pero por muy hermosa que sea una rosa siempre tiene espinas que si tocas, te hieren, pero para mí sus defectos no tenían importancia, cada día lo amaba más, diría que incluso llegué a perder la cabeza por él, en esa época aún me faltaba mucho que aprender, y acabé aprendiendo a la fuerza, por que cuando amas ya no hay vuelta atrás, debes cometer el error para darte cuenta de él, me dan risa las personas que dicen que aman a su pareja y les ponen los cuernos con tontas escusas, eso no es amar, puede ser querer, tener aprecio, ¿pero amar? Para nada, cuando amas a alguien deseas ser sólo de esa persona y que esa persona sea sólo tuya,y por eso jamás se puede engañar a la persona amada, no por principios ni sentimientos de amor si no por miedo, miedo a perder a esa persona, miedo a sentir que se aleja de tu lado, es un miedo que te destroza por dentro, por eso a alguien a quien amas no puedes ponerle los cuernos, yo lo intenté, y no pude. La gente piensa que cuándo se está feliz con la otra persona es cuando se ama, yo no pienso así, cuando amas cualquier palabra o acción de la otra persona puede herirte, y si te hieren para nada eres feliz, a mí me hirieron, y aún después de tanto tiempo, y aunque la herida esté cicatrizada, el dolor no se puede olvidar, la marca queda presente de por vida. Yo amé a alguien tan perfecto como una rosa, pero acabé llena de heridas por culpa de sus espinas que acabaron por envolver mi corazón, hasta desangrarlo. Yo siempre le fui fiel hasta el final, pero él sin embargo no, se acostaba con otras y lo peor, es que yo lo sabía y jamás le dije nada por miedo a no tenerlo entre mis brazos, no, no me amaba, sólo me quería, pero yo tenía la esperanza de que algún día... quizá algún día me amase. Él siempre me pedía que le dijese dos palabras: "SOY TUYA", a mí no me importaba, pues era lo que yo sentía, sin embargo él jamás dijo que era mío, pero bueno yo me contentaba con oír sus palabras, sentír sus caricias, su cuerpo contra el mío, o con la forma en que me miraba. ¿Fui estúpida? Por supuesto, al amar siempre se cometen estupideces, pero que le voy a hacer, en el fondo no me arrepiento de todo lo que tuve que pasar, aunque me siga doliendo. Después de un tiempo, que para mi parecieron décadas, sufriendo, aguantando el dolor, esperandole tal cual como un perro que al ver a su dueño va corriendo y meneando el rabo con la esperanza de recibir un poco de cariño, de atención... Si, eso era yo por aquella época, un perro con el que poder jugar de vez en cuando, hasta que llegó el final, me cansé de sufrir a su lado, ya no me quedaban fuerzas para seguir y me aleje, fue muy duro superarlo, tardé mucho tiempo en dejar de amarlo, pero jamás me arrepentiré de que nuestros caminos se cruzasen.
-¿Le odias?
-Para nada, gracias a él aprendí, me hice más fuerte.
-¿Qué sientes ahora por él?
-Sólo admiración y respeto
-¿Podrías volver a amar?
-Lo dudo mucho
-¿Por qué?
-Supongo que por miedo a volver a pasar por algo semejante, no quiero volver a sufrir de esa manera.

No hay comentarios:

Publicar un comentario