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domingo, 19 de abril de 2015

50 SOMBRAS DE CRISTINA - capitulo 1



Mi nombre es Jhon, tengo 23 años, vivo en un piso de estudiantes, por la noche trabajo de camarero en el bar de la esquina, por el día estudio para sacarme la carrera de economía, comparto piso con mi mejor amigo, Max, él lo tiene todo el cabrón, guapo, alto, rubio, ojos claros, deportista, facilidad con los idiomas, los estudios y sobre todo con las tías, a veces lo mataría, encima me ha endorsado una de sus tareas periodísticas por que mañana ha quedado con una tía y, ¿Cómo iba a negarme? Me ha dicho que me pagará algo, voy muy mal de pasta este mes, así que mañana me toca coger carretera hasta el centro y entrevistar a la hija de no se que empresario multimillonario, menos mal que se a dignado a dejarme las preguntas que debo hacerle por que yo de esto no tengo ni idea...

Martes 4

Después de casi media hora dando vueltas con el coche he conseguido aparcar, esto es un infierno.
Al entrar a éste edificio me he quedado pasmado todo es tan pulcro en tonos blancos y metalizados, joder y yo que me he puesto lo primero decente que he pillado... está claro que desentono.
Me acerco al recepcionista un tío muy atractivo con pelo negro y unos ojos verdes que harían caer a una mujer a sus pies.
-Hola vengo ha hacer una entrevista a la señorita Cristina- joder este tío me está mirando de arriba a abajo como si yo perteneciese a otro planeta.
-Si caballero, coja el ascensor y suba a la planta 8.
Odio estos ascensores con ese hilillo musical, me ponen de los nervios, por fin planta 8, y como no otro recepcionista morenazo de ojos verdes, ¿Casualidad?
-Hola tengo cita para una entrevista con la señorita Cristina-Otro que me mira de arriba a abajo...
-Si, en unos minutos estará con usted, ¿Quiere un poco de agua?
-Si, está bien.
Al poco aparece otro morenazo de ojos verdes que ha salido de la nada y me trae un vaso de agua...
-Gracias- desde luego desencajo totalmente.
Por fin se abre la puerta del despacho y sale un hombre.
-Ya puede pasar- me dice el recepcionista.
Entro y no se con que tropiezo pero me caigo de bruces y todos los papeles desparramados ante mí. Se me acercan dos tacones de aguja negros y voy levantando la mirada recorriendo unas piernas preciosas...
-¿Está usted bien, señor Max?
-Si si, disculpe, soy muy patoso, yo no soy Max, verá vengo de parte suya, es que él no ha podido, y me ha pedido que yo venga en su lugar, y...
-Está bien, pues si no le importa comencemos, hoy tengo algo de prisa.
-Si, claro- me siento en un sofá frente a ella, dios es una de las tías más guapas que he visto nunca, piernas largas, pecho impresionante, un pelo ondulado y negro que cae sobre sus hombros y unos ojos azules tan intensos que me da miedo sostenerle la mirada...
-Cuando quiera, señor...
-Ah si me llamo Jhon, si bueno a ver tengo aquí las preguntas... ¿A que se debe el enorme éxito de las empresas que ha heredado de su padre?
-Verá mi padre convirtió un pequeño negocio familiar en lo que ahora son más de 30 empresas, simplemente dando a la gente lo que necesita a un precio módico.
-Bien.. a ver.. si, usted tiene dos hermanos, ¿Por qué su padre decidió dejarle al cargo de las empresas a usted en vez de a otro?- coño menuda pregunta...
-Vera mis hermanos no estaban de acuerdo con heredar las empresas, en cambio a mí me fascina este mundo, el tenerlo todo bajo control...¿Siguiente pregunta?
-No se ha conocido que a sus 28 años tenga usted pareja ¿Es usted lesbiana?- me cago en la puta ¿Pero a quien se le ocurre preguntarle algo así a una tía?, joder como me ha mirado poco le falta para echarme a patadas de aquí...
-Bueno es una pregunta un tanto rara... pero no no lo soy. ¿Y usted?
-¿Cómo?
-¿Usted es gay?
-No no a mi me gustan las mujeres... lo que pasa es que se me da muy mal tratar con ellas...
-Entiendo...
-Bueno yo creo que es suficiente...- no pienso hacer ni una pregunta más que se las apañe con esto como pueda.
-¿Seguro que no quiere preguntar nada más?
-No, tampoco quiero hacerla perder tiempo- dios quiero escapar de aquí me siento muy abochornado.
-Bien deje que le acompañe al ascensor.
Salimos los dos juntos del despacho... y otra vez los ojos verdes que se posan en mí
-¿No le gustaría trabajar como becario aquí?
Me ha dejado de piedra... menuda proposición...
-No creo que yo encaje muy bien aquí la verdad.
-Bueno piénselo, que tenga un buen día.
Me meto corriendo al ascensor, y salgo casi sin aliento a la calle, no consigo quitarme esos ojos azules de la cabeza, ni esa voz tan sensual... de todas formas ya no tendré que volver a verla, esa mujer me intimida...
Por fin en casa, menudo viajecito en coche, Max está en casa, me da miedo abrir su habitación, no se si tiene compañía, mejor le dejo los papeles encima de la mesa y ya mañana que se apañe él, encima llego tarde al trabajo que mierda.


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