Mi
nombre es Jhon, tengo 23 años, vivo en un piso de estudiantes, por
la noche trabajo de camarero en el bar de la esquina, por el día
estudio para sacarme la carrera de economía, comparto piso con mi
mejor amigo, Max, él lo tiene todo el cabrón, guapo, alto, rubio,
ojos claros, deportista, facilidad con los idiomas, los estudios y
sobre todo con las tías, a veces lo mataría, encima me ha endorsado
una de sus tareas periodísticas por que mañana ha quedado con una
tía y, ¿Cómo iba a negarme? Me ha dicho que me pagará algo, voy
muy mal de pasta este mes, así que mañana me toca coger carretera
hasta el centro y entrevistar a la hija de no se que empresario
multimillonario, menos mal que se a dignado a dejarme las preguntas
que debo hacerle por que yo de esto no tengo ni idea...
Martes
4
Después
de casi media hora dando vueltas con el coche he conseguido aparcar,
esto es un infierno.
Al
entrar a éste edificio me he quedado pasmado todo es tan pulcro en
tonos blancos y metalizados, joder y yo que me he puesto lo primero
decente que he pillado... está claro que desentono.
Me
acerco al recepcionista un tío muy atractivo con pelo negro y unos
ojos verdes que harían caer a una mujer a sus pies.
-Hola
vengo ha hacer una entrevista a la señorita Cristina- joder este tío
me está mirando de arriba a abajo como si yo perteneciese a otro
planeta.
-Si
caballero, coja el ascensor y suba a la planta 8.
Odio
estos ascensores con ese hilillo musical, me ponen de los nervios,
por fin planta 8, y como no otro recepcionista morenazo de ojos
verdes, ¿Casualidad?
-Hola
tengo cita para una entrevista con la señorita Cristina-Otro que me
mira de arriba a abajo...
-Si,
en unos minutos estará con usted, ¿Quiere un poco de agua?
-Si,
está bien.
Al
poco aparece otro morenazo de ojos verdes que ha salido de la nada y
me trae un vaso de agua...
-Gracias-
desde luego desencajo totalmente.
Por
fin se abre la puerta del despacho y sale un hombre.
-Ya
puede pasar- me dice el recepcionista.
Entro
y no se con que tropiezo pero me caigo de bruces y todos los papeles
desparramados ante mí. Se me acercan dos tacones de aguja negros y
voy levantando la mirada recorriendo unas piernas preciosas...
-¿Está
usted bien, señor Max?
-Si
si, disculpe, soy muy patoso, yo no soy Max, verá vengo de parte
suya, es que él no ha podido, y me ha pedido que yo venga en su
lugar, y...
-Está
bien, pues si no le importa comencemos, hoy tengo algo de prisa.
-Si,
claro- me siento en un sofá frente a ella, dios es una de las tías
más guapas que he visto nunca, piernas largas, pecho impresionante,
un pelo ondulado y negro que cae sobre sus hombros y unos ojos azules
tan intensos que me da miedo sostenerle la mirada...
-Cuando
quiera, señor...
-Ah
si me llamo Jhon, si bueno a ver tengo aquí las preguntas... ¿A que
se debe el enorme éxito de las empresas que ha heredado de su padre?
-Verá
mi padre convirtió un pequeño negocio familiar en lo que ahora son
más de 30 empresas, simplemente dando a la gente lo que necesita a
un precio módico.
-Bien..
a ver.. si, usted tiene dos hermanos, ¿Por qué su padre decidió
dejarle al cargo de las empresas a usted en vez de a otro?- coño
menuda pregunta...
-Vera
mis hermanos no estaban de acuerdo con heredar las empresas, en
cambio a mí me fascina este mundo, el tenerlo todo bajo
control...¿Siguiente pregunta?
-No
se ha conocido que a sus 28 años tenga usted pareja ¿Es usted
lesbiana?- me cago en la puta ¿Pero a quien se le ocurre preguntarle
algo así a una tía?, joder como me ha mirado poco le falta para
echarme a patadas de aquí...
-Bueno
es una pregunta un tanto rara... pero no no lo soy. ¿Y usted?
-¿Cómo?
-¿Usted
es gay?
-No
no a mi me gustan las mujeres... lo que pasa es que se me da muy mal
tratar con ellas...
-Entiendo...
-Bueno
yo creo que es suficiente...- no pienso hacer ni una pregunta más
que se las apañe con esto como pueda.
-¿Seguro
que no quiere preguntar nada más?
-No,
tampoco quiero hacerla perder tiempo- dios quiero escapar de aquí me
siento muy abochornado.
-Bien
deje que le acompañe al ascensor.
Salimos
los dos juntos del despacho... y otra vez los ojos verdes que se
posan en mí
-¿No
le gustaría trabajar como becario aquí?
Me
ha dejado de piedra... menuda proposición...
-No
creo que yo encaje muy bien aquí la verdad.
-Bueno
piénselo, que tenga un buen día.
Me
meto corriendo al ascensor, y salgo casi sin aliento a la calle, no
consigo quitarme esos ojos azules de la cabeza, ni esa voz tan
sensual... de todas formas ya no tendré que volver a verla, esa
mujer me intimida...
Por
fin en casa, menudo viajecito en coche, Max está en casa, me da
miedo abrir su habitación, no se si tiene compañía, mejor le dejo
los papeles encima de la mesa y ya mañana que se apañe él, encima
llego tarde al trabajo que mierda.

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