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miércoles, 25 de julio de 2012

Fantasías de incestos Los problemas de Sara #4 *Una ducha muy caliente*



Sara acababa de entrar en el baño. Comenzó quitándose la camiseta de manga corta que llevaba y luego desabrochó su falda dejándola caer al suelo. Su ropa interior era de color blanco con encajes. Abrió el grifo de la ducha y el agua empezó a caer, ella desabrochó su sujetador y lo tiro al suelo, sus pequeños pechos quedaron al descubierto, bajó lentamente su tanga y este se deslizo hasta caer al suelo y una vez desnuda entró en la ducha.
El agua caliente comenzó a caer sobre ella, cerró los ojos, sentía como los pequeños chorros de agua caliente daban en su cabeza, sus hombros, sus pechos... y corrían entre sus muslos. Pasó una mano entre ellos y acarició sus labios, su dedo se posó sobre el clítoris deslizándose de un lado a otro, imaginaba que era su hermano quien la acariciaba. Metió uno de sus dedos soltando un gemido y empezó a moverlo en su interior.
Ya hacia más de dos semanas que su hermano no jugaba con ella y cada dia estaba más caliente.
Introdujo un segundo dedo mientras el agua seguía cayendo sobre sus pechos haciéndole cosquillas, apoyó su culo contra la fría pared, sus dedos no paraban de moverse y su mano ya estaba empapada de sus fluidos, estaba tan concentrada que apenas pudo oír que alguien pegaba un portazo en el piso de abajo, al momento la puerta del baño se abrió de par en par, ella se quedó sorprendida al ver a su hermano en el umbral y su reacción fue dejar lo que estaba haciendo y cubrirse los pechos con sus brazos.
Él entró y cerró la puerta tras de sí, se desabrochó los pantalones y los dejo caer junto con sus calzoncillos mientras la miraba fijamente. Ella lo miraba muy sonrojada sin saber que hacer o decir.
-Hermano...
-Quiero follarte- dijo mientras entraba en la ducha y la agarraba por el culo apretando las nalgas entre sus manos y la besaba...
-Hermano... la camiseta...
Él había entrado en la ducha con la camiseta puesta y el agua caía sobre el empapandolo.
-No importa.
Sus manos recorrían el cuerpo de Sara, primero acariciando su culo, subiendo por sus caderas, masajeando sus pequeños pechos, volviendo a bajar hasta su vientre...
-Tienes una piel muy suave hermanita...
-Gra- gracias...- dijo sonrojada.
Su pene iba creciendo y empezaba a rozar el vientre de su hermana, que se abrazaba a él rodeandole el cuello con los ojos cerrados mientras sus lenguas se acariciaban y jugaban.
-¿Ves lo dura que me la pones?- le susurra al oído frotando la polla contra el vientre de ella.
Sara suelta un gemido, su hermano desliza una de sus manos entre los muslos y le toca suavemente los labios después hundiendo dos dedos le acaricia el clítoris...
-Mmm, que mojada estas...
-H-hermano quiero... quiero sentirte dentro- dijo cerrando los ojos muy fuerte y con las mejillas encendidas
-¿Tan pronto hermanita? Si que estas caliente hoy...
-Es que n-no aguanto más.
Él continua acariciándola y le mete dos de los húmedos dedos hasta el fondo, ella suelta un fuerte gemido que su hermano ahoga besándola mientras mueve los dedos en su interior.
Sara se estaba mojando mucho más, los dedos resbalaban en su vagina, la otra mano de su hermano le acariciaba la nalga derecha, ella notaba como los dedos se clavaban sobre su piel.
Él bajó su boca por el cuello de su hermana, besándolo y siguió bajando hasta sus pechos, los lamió y succiono los pezones con delicadeza, cada vez que lo hacia los gemidos de ella eran más fuertes.
Sara seguía empapando los dedos de su hermano mientras él besaba y lamia sus pechos empapados por el agua, ella le acariciaba el pelo mojado y lo estiraba sin poder parar de gemir.
Él saca los dedos de la vagina y la agarra con las dos manos del trasero, la levanta suavemente hasta que su polla roza los empapados labios y empieza a metersela muy despacio.
Sara lo abraza más fuerte mientras siente como el pene de su hermano le entra lentamente acariciándola por dentro...
Las manos de el le agarraban bien fuerte el culo, separando sus nalgas mientras la iba bajando para que le entrase entera.
Ella rodea las caderas de su hermano con las piernas mientras el comenzaba a moverla de arriba a abajo con las manos sosteniéndola del trasero.
Sara notaba como el pene se introducía más profundo con cada empujón de él, los fluidos empezaban a empaparlo y resbalar por los muslos de su hermano mezclados con el agua que seguía calendo.
Él apoyo la espalda de Sara contra la pared de la ducha y empezó a penetrarla más fuerte, ella notó el frío en su espalda y se estremeció por un segundo.
Sentía palpitar su coño, el pene de su hermano seguía acariciándola por dentro mientras ella se contraía con cada gemido.
Él notaba lo estrecha, mojada y caliente que estaba su hermana, las contracciones hacían que sintiera su polla mucho mas apretada en el interior.
El agua seguía cayendo sobre los cuerpos de ambos.
-Hermano, me voy a correr- dice jadeando.
Él empieza a acelerar el ritmo, los muslos de ella se cierran más sobre sus caderas y nota como Sara se corre.
Los fluidos seguían resbalando por sus muslos llevados por el agua. Ella se aferraba a su hermano que aun seguía penetrándola, notando como su coño palpitaba.
Él coge la alcachofa de la ducha y la coloca entre las nalgas de ella, Sara siente como el agua caliente va entrando en su culo...
-¿Te gusta pequeña?
-Hermano... me siento muy llena...
El agua seguía entrando en ella y los fluidos seguían resbalando por la polla de él.
Su hermano la sostenía fuerte de su trasero mientras continuaba penetrándola.
-No puedo más... -dijo ella sin parar de gemir.
Él apartó el grifo de su culo, el agua chorreaba entre sus nalgas, con cada penetración los gemidos de Sara eran más fuertes.
Su hermano la levantó, el pene salió completamente de su vagina y ella se sostenía de los hombros de su hermano.
-Pon las piernas sobre mis hombros.
Ella sentía vértigo de estar tan alzada y se sostenía con las manos apoyadas en la cabeza de su hermano, primero subió una de las piernas sobre un hombro y luego la otra sobre el otro hombro.
Su coño quedó abierto y expuesto frente a la cara de él que comenzó a lamerlo, Sara sentía que la lengua de su hermano la recorría, empezaba a gemir de nuevo y puso las manos contra el techo, que casi rozaba su cabeza, para tener más estabilidad.
Él recogía con su lengua todos los líquidos de su hermana y se le resbalaban por las comisuras de sus labios.
La lengua de su hermano entró y la rozó por dentro, sus gemidos comenzaban a ser mayores...
-Hermano...
-¿Que pasa?, ¿quieres que pare?
-No!...
-¿Quieres correrte en mi boca Sara?
S-si... -dijo muy avergonzada.
Su hermano empieza a lamerla de nuevo y ella sigue gimiendo con las palmas de las manos apoyadas en el techo.
Él presionó el clítoris con su lengua, Sara no aguantó más y empezó a correrse. Los fluidos iban empapando todo su coño y la boca de su hermano que los recogía con la lengua y los labios, los saboreaba y se los tragaba.
Ella seguía gimiendo con cada lametón que él daba.
Luego sosteniéndola ella bajo las piernas de los hombros de él y se quedó de pie, frente a su hermano mirándolo vergonzosa.
-¿Te ha gustado?- preguntó él.
-Si, aunque me dio algo de vértigo...
él la besa y la mira fijamente, sus rostros están a tan solo unos pocos centímetros.
-¿Me dejas que te folle el culo Sara?
Ella abre los ojos de par en par sorprendida y empieza a sonrojarse.
-¿Que me dices?, ¿quieres sentirme dentro de tu culo hermanita?
-Si.
Ella baja la mirada sintiendo como sus mejillas arden.
-Buena chica, date la vuelta.
Ella se da la vuelta y queda mirando a la pared, él pasa una de sus manos por la espalda de Sara, acariciándola con la yema de los dedos y baja hasta llegar a su trasero y acariciarlo.
Empieza a separarle las nalgas y la punta de su polla roza entre ellas.
Él empieza a meterla suavemente y Sara comienza a gemir con los brazos y el pecho apoyados contra la fría y húmeda pared, mientras siente la presión en su culo.
El pene sigue entrando y su coño se empapa de nuevo, su hermano empieza a moverse despacio, sosteniéndola por las caderas.
Ella notaba la hinchada polla de él entrando y saliendo de su culo, se sentía llena al tenerla toda dentro.
Con una mano su hermano empezó a acariciar su empapado clítoris, sus dedos pasaban sobre el, de un laso a otro.
Sara seguía gimiendo, sus jugos llenaban los dedos de él.
Ella notaba como la polla de su hermano entraba más y más.
-Sara, te estas mojando mucho...
los fluidos ya empezaban a deslizarse por la mano de su hermano que metió los dedos en su vagina y empezó a moverlos...
-Her-hermano, me corro!
Sara empezó a correrse sobre la mano de él sin poder parar de gemir y jadear.
Su hermano puso la mano, que chorreaba de fluidos sobre la boca de Sara para acallar sus gemidos y ella la lamió.
Él seguía tapando la boca de ella con su mano mientras la penetraba más y más fuerte.
-Sara... me voy a correr dentro de ti.
Ella no podía responder porque la mano de su hermano se lo impedía y siguió gimiendo...
Él aceleró aun más el ritmo hasta correrse dentro de ella.
Sara sintió la corrida de su hermano llenandole el culo y cuando el sacó su pene el semen caía de entre sus nalgas hasta el suelo de la ducha.
Ella se arrodilló en la ducha hasta quedar sentada, le costaba respirar estaba muy sofocada, las piernas le temblaban y no le quedaban fuerzas para sostenerse en pie.
Él se quitó la camiseta, la echó a un lado y se puso el albornoz...
-Sara, cuando te repongas un poco recogelo todo y baja a cenar, hoy haré yo la cena.
Ella asintió, aun estaba recuperando el aliento.
Cuando su hermano estaba a punto de salir por la puerta ella habló:
-Gracias.
Aun se le notaba el sofoco encima, y su pecho subía y bajaba por la acelerada respiración.
Su hermano se giró algo sorprendido...
-Me ha gustado mucho- dijo empezando a sonrojarse.
Él solo le dedicó una sonrisa y salió del baño cerrando la puerta tras de sí.

Continuara...

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