Sara acababa de entrar en el
baño. Comenzó quitándose la camiseta de manga corta que llevaba y
luego desabrochó su falda dejándola caer al suelo. Su ropa interior
era de color blanco con encajes. Abrió el grifo de la ducha y el
agua empezó a caer, ella desabrochó su sujetador y lo tiro al
suelo, sus pequeños pechos quedaron al descubierto, bajó lentamente
su tanga y este se deslizo hasta caer al suelo y una vez desnuda
entró en la ducha.
El agua caliente comenzó a caer
sobre ella, cerró los ojos, sentía como los pequeños chorros de
agua caliente daban en su cabeza, sus hombros, sus pechos... y
corrían entre sus muslos. Pasó una mano entre ellos y acarició sus
labios, su dedo se posó sobre el clítoris deslizándose de un lado
a otro, imaginaba que era su hermano quien la acariciaba. Metió uno
de sus dedos soltando un gemido y empezó a moverlo en su interior.
Ya hacia más de dos semanas que
su hermano no jugaba con ella y cada dia estaba más caliente.
Introdujo un segundo dedo
mientras el agua seguía cayendo sobre sus pechos haciéndole
cosquillas, apoyó su culo contra la fría pared, sus dedos no
paraban de moverse y su mano ya estaba empapada de sus fluidos,
estaba tan concentrada que apenas pudo oír que alguien pegaba un
portazo en el piso de abajo, al momento la puerta del baño se abrió
de par en par, ella se quedó sorprendida al ver a su hermano en el
umbral y su reacción fue dejar lo que estaba haciendo y cubrirse los
pechos con sus brazos.
Él entró y cerró la puerta
tras de sí, se desabrochó los pantalones y los dejo caer junto con
sus calzoncillos mientras la miraba fijamente. Ella lo miraba muy
sonrojada sin saber que hacer o decir.
-Hermano...
-Quiero follarte- dijo mientras
entraba en la ducha y la agarraba por el culo apretando las nalgas
entre sus manos y la besaba...
-Hermano... la camiseta...
Él había entrado en la ducha
con la camiseta puesta y el agua caía sobre el empapandolo.
-No importa.
Sus manos recorrían el cuerpo
de Sara, primero acariciando su culo, subiendo por sus caderas,
masajeando sus pequeños pechos, volviendo a bajar hasta su
vientre...
-Tienes una piel muy suave
hermanita...
-Gra- gracias...- dijo
sonrojada.
Su pene iba creciendo y empezaba
a rozar el vientre de su hermana, que se abrazaba a él rodeandole el
cuello con los ojos cerrados mientras sus lenguas se acariciaban y
jugaban.
-¿Ves lo dura que me la pones?-
le susurra al oído frotando la polla contra el vientre de ella.
Sara suelta un gemido, su
hermano desliza una de sus manos entre los muslos y le toca
suavemente los labios después hundiendo dos dedos le acaricia el
clítoris...
-Mmm, que mojada estas...
-H-hermano quiero... quiero
sentirte dentro- dijo cerrando los ojos muy fuerte y con las mejillas
encendidas
-¿Tan pronto hermanita? Si que
estas caliente hoy...
-Es que n-no aguanto más.
Él continua acariciándola y le
mete dos de los húmedos dedos hasta el fondo, ella suelta un fuerte
gemido que su hermano ahoga besándola mientras mueve los dedos en su
interior.
Sara se estaba mojando mucho
más, los dedos resbalaban en su vagina, la otra mano de su hermano
le acariciaba la nalga derecha, ella notaba como los dedos se
clavaban sobre su piel.
Él bajó su boca por el cuello
de su hermana, besándolo y siguió bajando hasta sus pechos, los
lamió y succiono los pezones con delicadeza, cada vez que lo hacia
los gemidos de ella eran más fuertes.
Sara seguía empapando los dedos
de su hermano mientras él besaba y lamia sus pechos empapados por el
agua, ella le acariciaba el pelo mojado y lo estiraba sin poder parar
de gemir.
Él saca los dedos de la vagina
y la agarra con las dos manos del trasero, la levanta suavemente
hasta que su polla roza los empapados labios y empieza a metersela
muy despacio.
Sara lo abraza más fuerte
mientras siente como el pene de su hermano le entra lentamente
acariciándola por dentro...
Las manos de el le agarraban
bien fuerte el culo, separando sus nalgas mientras la iba bajando
para que le entrase entera.
Ella rodea las caderas de su
hermano con las piernas mientras el comenzaba a moverla de arriba a
abajo con las manos sosteniéndola del trasero.
Sara notaba como el pene se
introducía más profundo con cada empujón de él, los fluidos
empezaban a empaparlo y resbalar por los muslos de su hermano
mezclados con el agua que seguía calendo.
Él apoyo la espalda de Sara
contra la pared de la ducha y empezó a penetrarla más fuerte, ella
notó el frío en su espalda y se estremeció por un segundo.
Sentía palpitar su coño, el
pene de su hermano seguía acariciándola por dentro mientras ella se
contraía con cada gemido.
Él notaba lo estrecha, mojada y
caliente que estaba su hermana, las contracciones hacían que
sintiera su polla mucho mas apretada en el interior.
El agua seguía cayendo sobre
los cuerpos de ambos.
-Hermano, me voy a correr- dice
jadeando.
Él empieza a acelerar el ritmo,
los muslos de ella se cierran más sobre sus caderas y nota como Sara
se corre.
Los fluidos seguían resbalando
por sus muslos llevados por el agua. Ella se aferraba a su hermano
que aun seguía penetrándola, notando como su coño palpitaba.
Él coge la alcachofa de la
ducha y la coloca entre las nalgas de ella, Sara siente como el agua
caliente va entrando en su culo...
-¿Te gusta pequeña?
-Hermano... me siento muy
llena...
El agua seguía entrando en ella
y los fluidos seguían resbalando por la polla de él.
Su hermano la sostenía fuerte
de su trasero mientras continuaba penetrándola.
-No puedo más... -dijo ella sin
parar de gemir.
Él apartó el grifo de su culo,
el agua chorreaba entre sus nalgas, con cada penetración los gemidos
de Sara eran más fuertes.
Su hermano la levantó, el pene
salió completamente de su vagina y ella se sostenía de los hombros
de su hermano.
-Pon las piernas sobre mis
hombros.
Ella sentía vértigo de estar
tan alzada y se sostenía con las manos apoyadas en la cabeza de su
hermano, primero subió una de las piernas sobre un hombro y luego la
otra sobre el otro hombro.
Su coño quedó abierto y
expuesto frente a la cara de él que comenzó a lamerlo, Sara sentía
que la lengua de su hermano la recorría, empezaba a gemir de nuevo y
puso las manos contra el techo, que casi rozaba su cabeza, para tener
más estabilidad.
Él recogía con su lengua todos
los líquidos de su hermana y se le resbalaban por las comisuras de
sus labios.
La lengua de su hermano entró y
la rozó por dentro, sus gemidos comenzaban a ser mayores...
-Hermano...
-¿Que pasa?, ¿quieres que
pare?
-No!...
-¿Quieres correrte en mi boca
Sara?
S-si... -dijo muy avergonzada.
Su hermano empieza a lamerla de
nuevo y ella sigue gimiendo con las palmas de las manos apoyadas en
el techo.
Él presionó el clítoris con
su lengua, Sara no aguantó más y empezó a correrse. Los fluidos
iban empapando todo su coño y la boca de su hermano que los recogía
con la lengua y los labios, los saboreaba y se los tragaba.
Ella seguía gimiendo con cada
lametón que él daba.
Luego sosteniéndola ella bajo
las piernas de los hombros de él y se quedó de pie, frente a su
hermano mirándolo vergonzosa.
-¿Te ha gustado?- preguntó él.
-Si, aunque me dio algo de
vértigo...
él la besa y la mira fijamente,
sus rostros están a tan solo unos pocos centímetros.
-¿Me dejas que te folle el culo
Sara?
Ella abre los ojos de par en par
sorprendida y empieza a sonrojarse.
-¿Que me dices?, ¿quieres
sentirme dentro de tu culo hermanita?
-Si.
Ella baja la mirada sintiendo
como sus mejillas arden.
-Buena chica, date la vuelta.
Ella se da la vuelta y queda
mirando a la pared, él pasa una de sus manos por la espalda de Sara,
acariciándola con la yema de los dedos y baja hasta llegar a su
trasero y acariciarlo.
Empieza a separarle las nalgas y
la punta de su polla roza entre ellas.
Él empieza a meterla suavemente
y Sara comienza a gemir con los brazos y el pecho apoyados contra la
fría y húmeda pared, mientras siente la presión en su culo.
El pene sigue entrando y su coño
se empapa de nuevo, su hermano empieza a moverse despacio,
sosteniéndola por las caderas.
Ella notaba la hinchada polla de
él entrando y saliendo de su culo, se sentía llena al tenerla toda
dentro.
Con una mano su hermano empezó
a acariciar su empapado clítoris, sus dedos pasaban sobre el, de un
laso a otro.
Sara seguía gimiendo, sus jugos
llenaban los dedos de él.
Ella notaba como la polla de su
hermano entraba más y más.
-Sara, te estas mojando mucho...
los fluidos ya empezaban a
deslizarse por la mano de su hermano que metió los dedos en su
vagina y empezó a moverlos...
-Her-hermano, me corro!
Sara empezó a correrse sobre la
mano de él sin poder parar de gemir y jadear.
Su hermano puso la mano, que
chorreaba de fluidos sobre la boca de Sara para acallar sus gemidos y
ella la lamió.
Él seguía tapando la boca de
ella con su mano mientras la penetraba más y más fuerte.
-Sara... me voy a correr dentro
de ti.
Ella no podía responder porque
la mano de su hermano se lo impedía y siguió gimiendo...
Él aceleró aun más el ritmo
hasta correrse dentro de ella.
Sara sintió la corrida de su
hermano llenandole el culo y cuando el sacó su pene el semen caía
de entre sus nalgas hasta el suelo de la ducha.
Ella se arrodilló en la ducha
hasta quedar sentada, le costaba respirar estaba muy sofocada, las
piernas le temblaban y no le quedaban fuerzas para sostenerse en pie.
Él se quitó la camiseta, la
echó a un lado y se puso el albornoz...
-Sara, cuando te repongas un
poco recogelo todo y baja a cenar, hoy haré yo la cena.
Ella asintió, aun estaba
recuperando el aliento.
Cuando su hermano estaba a punto
de salir por la puerta ella habló:
-Gracias.
Aun se le notaba el sofoco
encima, y su pecho subía y bajaba por la acelerada respiración.
Su hermano se giró algo
sorprendido...
-Me ha gustado mucho- dijo
empezando a sonrojarse.
Él solo le dedicó una sonrisa
y salió del baño cerrando la puerta tras de sí.
Continuara...

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