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domingo, 29 de julio de 2012

NOSOTROS



Nos aislamos del mundo
en nuestra propia soledad nos refugiamos
la oscuridad nos calma
la tristeza llena nuestro ser
a los ojos de la gente somos locos
solo entre nosotros nos comprendemos
nos odian por lo que somos
como si el mal habitase en nuestro interior
son ellos los que juzgan sin saber
los que solo miran y no saben ver.

ÁNGEL DE LA GUARDA



A veces me cuesta dormir pensando en ti
pensando en que estarás haciendo
o si pensaras en mi
eres como mi ángel de la guarda
el que me anima
el que me saca una sonrisa en los peores momentos
el que me protege con su cariño
si mirase las estrellas junto a ti
tumbada a tu lado
estoy segura de que brillarían infinitamente más
para iluminar nuestro camino
para ser cómplices de nuestros besos
y guardar en secreto nuestras caricias.

miércoles, 25 de julio de 2012

Fantasías de incestos Los problemas de Sara #4 *Una ducha muy caliente*



Sara acababa de entrar en el baño. Comenzó quitándose la camiseta de manga corta que llevaba y luego desabrochó su falda dejándola caer al suelo. Su ropa interior era de color blanco con encajes. Abrió el grifo de la ducha y el agua empezó a caer, ella desabrochó su sujetador y lo tiro al suelo, sus pequeños pechos quedaron al descubierto, bajó lentamente su tanga y este se deslizo hasta caer al suelo y una vez desnuda entró en la ducha.
El agua caliente comenzó a caer sobre ella, cerró los ojos, sentía como los pequeños chorros de agua caliente daban en su cabeza, sus hombros, sus pechos... y corrían entre sus muslos. Pasó una mano entre ellos y acarició sus labios, su dedo se posó sobre el clítoris deslizándose de un lado a otro, imaginaba que era su hermano quien la acariciaba. Metió uno de sus dedos soltando un gemido y empezó a moverlo en su interior.
Ya hacia más de dos semanas que su hermano no jugaba con ella y cada dia estaba más caliente.
Introdujo un segundo dedo mientras el agua seguía cayendo sobre sus pechos haciéndole cosquillas, apoyó su culo contra la fría pared, sus dedos no paraban de moverse y su mano ya estaba empapada de sus fluidos, estaba tan concentrada que apenas pudo oír que alguien pegaba un portazo en el piso de abajo, al momento la puerta del baño se abrió de par en par, ella se quedó sorprendida al ver a su hermano en el umbral y su reacción fue dejar lo que estaba haciendo y cubrirse los pechos con sus brazos.
Él entró y cerró la puerta tras de sí, se desabrochó los pantalones y los dejo caer junto con sus calzoncillos mientras la miraba fijamente. Ella lo miraba muy sonrojada sin saber que hacer o decir.
-Hermano...
-Quiero follarte- dijo mientras entraba en la ducha y la agarraba por el culo apretando las nalgas entre sus manos y la besaba...
-Hermano... la camiseta...
Él había entrado en la ducha con la camiseta puesta y el agua caía sobre el empapandolo.
-No importa.
Sus manos recorrían el cuerpo de Sara, primero acariciando su culo, subiendo por sus caderas, masajeando sus pequeños pechos, volviendo a bajar hasta su vientre...
-Tienes una piel muy suave hermanita...
-Gra- gracias...- dijo sonrojada.
Su pene iba creciendo y empezaba a rozar el vientre de su hermana, que se abrazaba a él rodeandole el cuello con los ojos cerrados mientras sus lenguas se acariciaban y jugaban.
-¿Ves lo dura que me la pones?- le susurra al oído frotando la polla contra el vientre de ella.
Sara suelta un gemido, su hermano desliza una de sus manos entre los muslos y le toca suavemente los labios después hundiendo dos dedos le acaricia el clítoris...
-Mmm, que mojada estas...
-H-hermano quiero... quiero sentirte dentro- dijo cerrando los ojos muy fuerte y con las mejillas encendidas
-¿Tan pronto hermanita? Si que estas caliente hoy...
-Es que n-no aguanto más.
Él continua acariciándola y le mete dos de los húmedos dedos hasta el fondo, ella suelta un fuerte gemido que su hermano ahoga besándola mientras mueve los dedos en su interior.
Sara se estaba mojando mucho más, los dedos resbalaban en su vagina, la otra mano de su hermano le acariciaba la nalga derecha, ella notaba como los dedos se clavaban sobre su piel.
Él bajó su boca por el cuello de su hermana, besándolo y siguió bajando hasta sus pechos, los lamió y succiono los pezones con delicadeza, cada vez que lo hacia los gemidos de ella eran más fuertes.
Sara seguía empapando los dedos de su hermano mientras él besaba y lamia sus pechos empapados por el agua, ella le acariciaba el pelo mojado y lo estiraba sin poder parar de gemir.
Él saca los dedos de la vagina y la agarra con las dos manos del trasero, la levanta suavemente hasta que su polla roza los empapados labios y empieza a metersela muy despacio.
Sara lo abraza más fuerte mientras siente como el pene de su hermano le entra lentamente acariciándola por dentro...
Las manos de el le agarraban bien fuerte el culo, separando sus nalgas mientras la iba bajando para que le entrase entera.
Ella rodea las caderas de su hermano con las piernas mientras el comenzaba a moverla de arriba a abajo con las manos sosteniéndola del trasero.
Sara notaba como el pene se introducía más profundo con cada empujón de él, los fluidos empezaban a empaparlo y resbalar por los muslos de su hermano mezclados con el agua que seguía calendo.
Él apoyo la espalda de Sara contra la pared de la ducha y empezó a penetrarla más fuerte, ella notó el frío en su espalda y se estremeció por un segundo.
Sentía palpitar su coño, el pene de su hermano seguía acariciándola por dentro mientras ella se contraía con cada gemido.
Él notaba lo estrecha, mojada y caliente que estaba su hermana, las contracciones hacían que sintiera su polla mucho mas apretada en el interior.
El agua seguía cayendo sobre los cuerpos de ambos.
-Hermano, me voy a correr- dice jadeando.
Él empieza a acelerar el ritmo, los muslos de ella se cierran más sobre sus caderas y nota como Sara se corre.
Los fluidos seguían resbalando por sus muslos llevados por el agua. Ella se aferraba a su hermano que aun seguía penetrándola, notando como su coño palpitaba.
Él coge la alcachofa de la ducha y la coloca entre las nalgas de ella, Sara siente como el agua caliente va entrando en su culo...
-¿Te gusta pequeña?
-Hermano... me siento muy llena...
El agua seguía entrando en ella y los fluidos seguían resbalando por la polla de él.
Su hermano la sostenía fuerte de su trasero mientras continuaba penetrándola.
-No puedo más... -dijo ella sin parar de gemir.
Él apartó el grifo de su culo, el agua chorreaba entre sus nalgas, con cada penetración los gemidos de Sara eran más fuertes.
Su hermano la levantó, el pene salió completamente de su vagina y ella se sostenía de los hombros de su hermano.
-Pon las piernas sobre mis hombros.
Ella sentía vértigo de estar tan alzada y se sostenía con las manos apoyadas en la cabeza de su hermano, primero subió una de las piernas sobre un hombro y luego la otra sobre el otro hombro.
Su coño quedó abierto y expuesto frente a la cara de él que comenzó a lamerlo, Sara sentía que la lengua de su hermano la recorría, empezaba a gemir de nuevo y puso las manos contra el techo, que casi rozaba su cabeza, para tener más estabilidad.
Él recogía con su lengua todos los líquidos de su hermana y se le resbalaban por las comisuras de sus labios.
La lengua de su hermano entró y la rozó por dentro, sus gemidos comenzaban a ser mayores...
-Hermano...
-¿Que pasa?, ¿quieres que pare?
-No!...
-¿Quieres correrte en mi boca Sara?
S-si... -dijo muy avergonzada.
Su hermano empieza a lamerla de nuevo y ella sigue gimiendo con las palmas de las manos apoyadas en el techo.
Él presionó el clítoris con su lengua, Sara no aguantó más y empezó a correrse. Los fluidos iban empapando todo su coño y la boca de su hermano que los recogía con la lengua y los labios, los saboreaba y se los tragaba.
Ella seguía gimiendo con cada lametón que él daba.
Luego sosteniéndola ella bajo las piernas de los hombros de él y se quedó de pie, frente a su hermano mirándolo vergonzosa.
-¿Te ha gustado?- preguntó él.
-Si, aunque me dio algo de vértigo...
él la besa y la mira fijamente, sus rostros están a tan solo unos pocos centímetros.
-¿Me dejas que te folle el culo Sara?
Ella abre los ojos de par en par sorprendida y empieza a sonrojarse.
-¿Que me dices?, ¿quieres sentirme dentro de tu culo hermanita?
-Si.
Ella baja la mirada sintiendo como sus mejillas arden.
-Buena chica, date la vuelta.
Ella se da la vuelta y queda mirando a la pared, él pasa una de sus manos por la espalda de Sara, acariciándola con la yema de los dedos y baja hasta llegar a su trasero y acariciarlo.
Empieza a separarle las nalgas y la punta de su polla roza entre ellas.
Él empieza a meterla suavemente y Sara comienza a gemir con los brazos y el pecho apoyados contra la fría y húmeda pared, mientras siente la presión en su culo.
El pene sigue entrando y su coño se empapa de nuevo, su hermano empieza a moverse despacio, sosteniéndola por las caderas.
Ella notaba la hinchada polla de él entrando y saliendo de su culo, se sentía llena al tenerla toda dentro.
Con una mano su hermano empezó a acariciar su empapado clítoris, sus dedos pasaban sobre el, de un laso a otro.
Sara seguía gimiendo, sus jugos llenaban los dedos de él.
Ella notaba como la polla de su hermano entraba más y más.
-Sara, te estas mojando mucho...
los fluidos ya empezaban a deslizarse por la mano de su hermano que metió los dedos en su vagina y empezó a moverlos...
-Her-hermano, me corro!
Sara empezó a correrse sobre la mano de él sin poder parar de gemir y jadear.
Su hermano puso la mano, que chorreaba de fluidos sobre la boca de Sara para acallar sus gemidos y ella la lamió.
Él seguía tapando la boca de ella con su mano mientras la penetraba más y más fuerte.
-Sara... me voy a correr dentro de ti.
Ella no podía responder porque la mano de su hermano se lo impedía y siguió gimiendo...
Él aceleró aun más el ritmo hasta correrse dentro de ella.
Sara sintió la corrida de su hermano llenandole el culo y cuando el sacó su pene el semen caía de entre sus nalgas hasta el suelo de la ducha.
Ella se arrodilló en la ducha hasta quedar sentada, le costaba respirar estaba muy sofocada, las piernas le temblaban y no le quedaban fuerzas para sostenerse en pie.
Él se quitó la camiseta, la echó a un lado y se puso el albornoz...
-Sara, cuando te repongas un poco recogelo todo y baja a cenar, hoy haré yo la cena.
Ella asintió, aun estaba recuperando el aliento.
Cuando su hermano estaba a punto de salir por la puerta ella habló:
-Gracias.
Aun se le notaba el sofoco encima, y su pecho subía y bajaba por la acelerada respiración.
Su hermano se giró algo sorprendido...
-Me ha gustado mucho- dijo empezando a sonrojarse.
Él solo le dedicó una sonrisa y salió del baño cerrando la puerta tras de sí.

Continuara...

martes, 24 de julio de 2012

Charla entre Uno y Alguien Más



Uno -Hola.
Alguien Más -Hola.
Uno -Para ti, ¿que es el mundo?
Alguien Más -Un lugar oscuro y frío.
Uno -Yo lo veo como algo maravilloso, un regalo.
Alguien Más -Quizá sea porque estas cegado.
Uno -¿Cegado?, ¿a que te refieres?
Alguien Más -Solo ves una belleza transitoria, efímera.
Uno -Bueno, hay cosas bonitas en la vida ¿no?
Alguien Más -Todo lo bueno lo contrarresta lo malo y viceversa.
Uno -Veo que no eres muy positivo y todo lo ves oscuro.
Alguien Más -Todo lo contrario, soy muy positivo, solo que a mi manera, para mí la belleza esta en el lado de la vida que los demás rechazan y temen.
Uno -Mmm, yo veo bello un nacimiento, la compañía de los amigos, la familia y muchas cosas más, ¿para ti que es lo bello?
Alguien Más -La oscuridad, el silencio, la soledad, la tristeza, la melancolía...
Uno -Pero eso no son cosas si no estados o sentimientos.
Alguien Más -Los estados y sentimientos pueden ser perfectamente “cosas”, la diferencia es que tu te aferras a cosas materiales, que no duran eternamente, en cambio yo me aferro a algo infinito.
Uno -Puede que visto así... de todas formas, ¿que me dices de la diferencia entre tu y yo?
Alguien Más -Es un abismo el que nos separa.
Uno -Si, eso se ve a simple vista, ¿pero como nos definirías?
Alguien Más -¿Como te defines tu?
Uno -Veamos... yo soy alguien al que le gusta estar acompañado, me gustan las cosas alegres, soy algo despreocupado... ¿cual es tu definición de ti mismo?
Alguien Más -Soy alguien tranquilo al que le gusta estar solo, en la oscuridad, pensando en mis cosas, estando en mi mundo... huyo de los conflictos que no me parecen importantes, pero podría definirme con tres simples palabras; “yo soy yo”.
Uno -No se yo te definiría como alguien raro, solitario, que no sabe lo que busca y que no sabe como relacionarse.
Alguien Más -Se perfectamente lo que busco y lo que hay al final de ese camino, y si se como relacionarme solo que hay poca gente que me interese o valga la pena.
Uno -¿Que hay al final de ese camino? Y ¿como me ves tu a mi?
Alguien Más -Al final del camino, del mio y del de todos, solo hay una cosa, la muerte. Yo te veo como alguien que solo aprecia lo externo sin molestarse en adentrarse en lo que es verdaderamente importante.
Uno -¿Y ya esta?
Alguien Más -No, hay más, pero es irrelevante.
Uno -Ciertamente la diferencia que nos separa es abismal.
Alguien Más -Ya lo creo, y hay una cosa muy distinta entre los que son como tu y los que son como yo.
Uno -¿Que es?
Alguien Más -Vuestro grupo es mucho más amplio que el nuestro, pero sois mucho mas vulnerables que nosotros.
Uno -¿Como que vulnerables?
Alguien Más -Si os hacen daño os hundís, os cuesta salir, os amargáis y deprimís durante demasiado tiempo y en ocasiones hasta os suicidáis, pero en cambio nosotros aunque sintamos el dolor y nos hundamos, casi al instante volvemos a estar en pie, puede que con una sonrisa falsa, pero con la herida cubierta con metal hasta que cicatrice y aunque llevamos heridas que jamás cicatrizaran del todo no nos dejamos vencer por ellas.
Uno -...
Alguien Más – Puede que vosotros seáis el grupo más grande, pero nosotros somos infinitamente más fuertes y sabios, gracias a nuestra sed de venganza y conocimiento, y por supuesto a la forma en la que somos capaces de ver el mundo que nos rodea.

lunes, 23 de julio de 2012

Fantasías de incestos Los problemas de Sara #3 *Una peli de terror*



Sara ese día se había puesto muy guapa, quería sorprender a su hermano, solo llevaba una blusa ajustada de color blanco que transparentaba ligeramente sus pezones, una falda negra mus corta y un pequeño y ajustado tanga de color rojo. Esperó ansiosa a la noche hasta asegurarse que sus padres dormían.
Su hermano estaba sentado en el sofá viendo una película de terror, Sara se acerca a él y lo abraza rodeandole el cuello, los dos se quedan mirando las escenas de la película, la sangre llena el suelo y uno de ellos esta destripando a una pobre niña.
-Hola hermanito.
-Sara siéntate aquí conmigo.
Ella lo obedece y se sienta a su lado, él la rodea con su brazo acariciándole uno de los pechos sobre la blusa, ella suelta un pequeño gemido.
-¿Que pasa peque, ya estas caliente?
-S-si...
Él sigue acariciándole el pecho sobre la blusa y la otra mano recorre uno de los muslos de Sara subiendo desde la rodilla hasta meterse bajo la falda y empieza a acariciarla sobre el tanga presionando con sus dedos, nota como se va humedeciendo el tanga. Le besa el cuello cariñosamente y ella es incapaz de controlar sus gemidos.
-Shhh calla, o nos oirán- dice mientras la besa juntando sus lenguas.
Retira ambas manos de su hermana y se levanta desabrochándose los pantalones y dejándolos caer junto al bóxer y vuelve a sentarse en el sofá, coge la muñeca de su hermana indicándole que se levante y la coloca frente a él.
-Quitate el tanga.
Ella baja el húmedo tanga por sus muslos y mira el erecto pene, su hermano su hermano mete una mano bajo la blusa y le acaricia los pechos, con la otra mano empieza a hundirle dos dedos dentro de ella haciendo que suelte un gemido. Sigue acariciándola, nota como el coño de su hermana esta cada vez más empapado, retira los dedos de su vagina y los pone en la boca de Sara, que los chupa muy excitada y luego se los retira.
La coge por las caderas y la atrae hacia sí colocandola de rodillas sobre él y mientras la besa va desabrochandole la camisa.
Sara nota como la punta del pene le roza sus labios, ella mueve un poco las caderas haciendo que la punta llegue hasta su clítoris y lo acaricie.
Las manos de su hermano recorrían su vientre y sus pechos, los cogía con fuerza y apretaba los pezones entre sus dedos, los dedos de su hermano recorrieron su cuello bajando hasta llegar a sus pechos de nuevo y ella sentía cosquillas.
Él colocó las manos en el culo de ella acariciándolo con las yemas de sus dedos mientras su lengua hacia círculos alrededor de uno de los pezones, uno de los dedos de el iba introduciéndose en el culo de Sara que cada vez estaba más empapada.
Ella seguía moviendo sus caderas para sentir el pene acariciarla. No aguantaba más, quería sentir a su hermano dentro, empezó a sentarse sobre él, estaba tan mojada que la polla le entraba muy suavemente, ella rodea con sus brazos el cuello de su hermano abrazándolo y sintiendo como la penetra cada vez más profundo, ella no paraba de moverse de arriba abajo, sus pechos se frotan contra él, tenia los pezones muy duros y algo doloridos, sentía como el dedo que estaba dentro de su culo se movía rápido, entrando y saliendo, haciendo círculos en su interior...
Él seguía sosteniéndola de la espalda con una mano dejando que ella se moviese al ritmo que quisiera, el coño de su hermana era muy estrecho, su polla estaba apretada entre las paredes de la vagina y Sara seguía moviéndose más y más rápido mientras gemía con la cara apoyada en el cuello de su hermano para ahogar los ruidos.
-Sara, lo estas mojando todo...- dice entre jadeos.
Ella suelta un gemido algo más fuerte avergonzada, pero no podía parar de moverse mientras seguía abrazada a su hermano.
Él saca el dedo y cogiéndola por las caderas la mueve más veloz, notaba que los fluidos de su hermana le empapaban los muslos.
Sara sentía las fuertes penetraciones de su hermano, estaba sofocada, sudando, jadeando... le abrazaba cada vez más fuerte, las manos de el le apretaban las caderas bajándola y subiéndola, no aguantaba más y muerde el hombro de su hermano para sofocar los gemidos mientras se corre sobre él que sigue penetrándola sin cesar.
-Hermano, para... ya no puedo más- dice muy sofocada y con la respiración acelerada.
Él empieza a aflojar el ritmo y sosteniéndola con las dos manos por el trasero la ayuda a incorporarse, Sara siente como el pene se desliza de su vagina hasta salir completamente de ella.
Su hermano la coloca en el suelo entre sus piernas.
Sara nota el frío en sus muslos y su culo, pero antes de poder quejarse él pone la mano sobre su nuca y la empuja hacia sí levemente. Los labios de ella rozan con el empapado y caliente pene y ella saca la punta de la lengua acariciando el capullo y saborea los fluidos, sigue recorriendolo lentamente haciendo círculos con la lengua alrededor y a continuación pasándola sobre el pequeño agujero recogiendo las minúsculas gotas que salen de él.
Apoya los labios en el pene y empieza a introducirselo muy despacio en la boca, su lengua lo recorre de aquí allá notando las hinchadas venas y el calor que emana.
Mueve lentamente la cabeza de adelante atrás intentando que le entre toda, un pequeño hilo de babas gotea hasta su pierna mientras Sara se sujeta a los muslos de él.
Nota como la mano va empujando su nuca haciendo que la polla entre más en su boca, ella siente las arcadas e intenta reprimirlas, pero el pene sigue entrando cada vez más profundo. Los fluidos que ella había dejado sobre su hermano ahora estan en su boca.
Con una mano Sara acaricia el escroto mandándolo y notando el calor mientras su hermano sigue presionándole la nuca, las arcadas son mayores y le hacen lagrimar los ojos, su coño sigue empapándose más y más con cada segundo que pasa, los fluidos resbalan por sus muslos y su culo.
Él le estira el cabello y la cabeza de Sara se hecha hacia atrás mientras la polla sale de su boca dejando babas que van desde la punta hasta sus labios y gotean sobre sus muslos.
-Dime Sara, ¿esta rico?
-Si...- dice sonrojada con la respiración entrecortada.
El empieza a masturbarse mientras ella lo mira, ve como el pene sigue empapándose y sin poder resistirse saca la lengua para lamerlo mirando a los ojos de su hermano, que gime suavemente sintiendo la lengua de Sara.
-¿Quieres que te folle?
-S-si hermano.
-Entonces pídemelo.
-Follame por favor- dice sin poder mirarlo a los ojos por la vergüenza.
-Ponte a cuatro patas.
Ella se coloca a cuatro patas con las piernas algo separadas, mostrandole el trasero a su hermano.
-Mmm... si que estas mojada, incluso has mojado el suelo, Sara te estas convirtiendo una niña muy guarra.
Ella se queda sin saber que decir, le arden las mejillas de pura vergüenza.
Él le pasa dos dedos por el coño rozando su clítoris y se los lleva a la boca para saborearla...
-Me encanta tu sabor pequeña.
Empieza dándole una suave palmada en el trasero a su hermana, la coge por los muslos y le levanta las piernas colocandolas sobre el sofá, una a cada lado de él. Los pies de Sara rozan el respaldo del sofá mientras él le acaricia los muslos deslizando las manos desde las rodillas y subiendo hasta llegar a sus caderas, que masajea con las yemas de sus dedos, ella siente unas pequeñas cosquillas que la relajan un poco.
Su hermano coloca el pene entre los labios del empapado coño y empieza a empujar muy despacio, ella suelta unos pequeños gemidos y siente como es penetrada, él la agarra fuerte de las caderas, los brazos se le empiezan a cansar y los apoya en el suelo mientras su hermano sigue follandola bien fuerte, sus pechos rozan el suelo y sus duros pezones se aprietan contra él. Siente el frío del suelo mientras su coño arde de excitación.
Él se inclina hacia delante bajando un poco el ritmo y le besa y lame la espalda, ella sigue gimiendo con la cara oculta entre sus brazos.
-Me encantan tus gemidos hermanita...
Con su mano coge uno de los sedosos mechones de pelo rojo y lo estira haciendo que ella levante la cabeza, Sara seguía gimiendo, caían gotas de sus jugos al suelo mientras la polla de su hermano entraba y salia de ella, le dolía un poco los estirones de pelo que él le daba y los dedos que se clavaban en su cadera.
-No aguanto más, hermano... me voy a...
-¿Te gusta que sea tu hermano quien te folla?
-S-si, si mucho.
-Pues correte mi niña, quiero que lo mojes todo.
Sara no aguantaba más, su hermano estaba acelerando el ritmo, su vagina palpitaba y sus gemidos empezaban a ser algo más fuertes. Él soltó el mechón de pelo y ella volvió a ocultar la cara entre sus brazos para acallar los gemidos mientras se corría sintiendo como él seguía penetrándola. Los fluidos seguían cayendo al suelo.
-Sara... tu coño es tan pequeño y estrecho, esta tan caliente y mojado...
ella estaba cada vez más roja, las cosas que su hermano decía la avergonzaban.
Él dio una fuerte palmada justo sobre el clítoris sin dejar de follarla y Sara mordió su brazo para impedir que se le escapase un grito, dos de los dedos frotaban su clítoris...
-Me estas mojando toda la mano...
Sara seguía gimiendo con la cara entre los brazos, los dedos se movían muy rápido, su clítoris ardía, estaba a punto de estallar.
-¿Que pasa? ¿no me digas que tienes ganas de correrte de nuevo?
-S-si...- dijo entre gemidos y jadeos.
-¿Y si no dejo que te corras?
-Hermano, no aguanto más...
Sara apenas podía hablar, los dedos no dejaban de frotarla y la polla palpitaba dentro de ella...
-Pídeme que te deje correrte.
-Por favor... hermano... deja que me corra.
Él no contestó nada, seguía follandola sin bajar el ritmo, le encantaba sentir la polla tan apretada y lo mojada que estaba Sara.
-Por favor, no aguanto más... por favor, deja que me corra hermano... te lo suplico...
-Correte pequeña.
Ella volvió a morder su brazo ahogando los gemidos mientras se corría, sentía que su hermano le estaba pellizcando el clítoris y le dolía, pero también le producía mucho placer. Su corrida iba cayendo al suelo mientras él seguía penetrándola...
-Ahora me toca a mí, voy a llenar tu estrecho coñito con mi corrida.
Él se llevó los dedos empapados a la boca saboreando los jugos de su hermana y la agarró por las caderas, su polla estaba hinchada, apunto de estallar, la metió lo más profundo que pudo y empezó a correrse, veía como el semen goteaba por los labios del pequeño coño de su hermana y caía al suelo mezclándose con los fluidos de ella.
Sara se sentía llena, la corrida de su hermano estaba llenando su vagina. Sentía el calor, la presión y como iba resbalando hacia afuera.
Él sacó la polla de golpe y un gran chorro de corrida cayó al suelo, su pene goteaba. Él se echó hacia atrás apoyando la espalda en el sofá y jadeando mientras acariciaba el suave culo de su hermana.
Sara apenas podía respirar sentía que la sangre se le agolpaba en la cabeza y su coño ardía...
Él se incorporó y cogiéndola por las caderas la levantó, la sentó sobre sus piernas, ella se dejó caer en el pecho de su hermano cerrando los ojos.
-Sara, ¿estas bien?
-Si, pero no puedo más, quiero irme a dormir.
-¿Quieres que te lleve en brazos a mi cama?
-Si... por favor.
-Pero antes tienes que hacer una ultima cosa.
Ella lo miró...
-Arrodillate en el suelo y lame todo lo que has ensuciado hermanita.
Ella se incorporó con la ayuda de su hermano y se puso a cuatro patas en el suelo, empezó a lamer todos los líquidos, los saboreaba y se los tragaba.
-No te dejes nada, quiero que esté todo limpio.
-Si hermano...
Él le acariciaba la cabeza, tal como si fuera una mascota, mientras ella lamia el suelo hasta que no quedó nada.
-Ya esta hermano.
-Eres una buena chica- le dijo a la vez que le levantaba el rostro y la besaba sintiendo los últimos rastros del sabor de las corridas.
-Te has portado muy bien peque.
La cogió en brazos y la llevó hasta la cama acostándose junto a ella y la miró mientras le acariciaba los pequeños pechos hasta que ella se rindió al sueño.

Continuara...

viernes, 20 de julio de 2012

Fantasías de incestos Los problemas de Sara #2 *Problemas de mates*



Sara acababa de llegar a casa, fue a su cuarto saco su libro y su cuaderno de matemáticas y se sentó en su escritorio.
Tenia tantos problemas de mates por hacer... intentó concentrarse en ellos,pero solo podía pensar en como fue su primera vez,, como su hermano la tocaba, la lamia y la follaba.
Pensar en ello la había hecho mojarse, sabia que tenia que hacer los problemas, pero estaba tan caliente... necesitaba volver a sentir a su hermano dentro de ella, fue a la habitación de él y llamó a la puerta...
-Hermano ¿podrías ayudarme con los problemas de matemáticas?
-Si, pasa Sara.
Ella entró en el cuarto de su hermano y se quedo muy sorprendida al verlo totalmente desnudo, tocándose frente al ordenador mientras veía porno.
-Sara ven aquí, luego haremos los ejercicios.
Ella dejó los libros sobre el escritorio y se puso al lado de su hermano, no podía evitar mirar el porno y la polla de su hermano que estaba muy mojada.
-Desnudate hermanita, me encanta tu cuerpo.
Sara lo miró sonrojada y empezó a quitarse la camiseta, él dejó de tocarse y con las manos mojadas de tocar su polla comenzó a acariciarle los pechos, ella siguió desnudándose, dejó caer sus pantalones. Esta vez llevaba unas braguitas blancas muy ajustadas con las que se le marcaba todo el coño.
Su hermano bajo una de las manos acariciando el vientre hasta llegar a las braguitas y paso sus dedos presionándolos y hundiéndolos entre los labios, luego se las quita y empieza a meterle un dedo en la vagina.
-Mmm ya estas empapada hermanita- empieza a meter un segundo dedo en el empapado coño de su hermana -¿tienes muchas ganas de que te folle?
-S-si...- dice entre gemidos.
Él separa la silla en la que esta sentado del escritorio y abre las piernas...
-Venga Sarita, arrodillate y empieza a chupar.
Ella, muy empapada, se arrodilló entre las piernas de su hermano y puso las manos en los muslos de él. Comenzó a lamerle la polla como una perrita, su hermano acariciaba el largo y rojo cabello mientras gozaba con los lametones que ella le daba.
Sara empieza a meterse en la boca el miembro de su hermano, saboreando todas las gotas que salen de la punta.
Él le estira del pelo echándola hacia atrás hasta sacarle el pene de la boca.
-Hoy vamos ha jugar a una cosa que seguro te encanta hermanita.
Ella lo mira algo sorprendida.
-Va-vale- dice algo tímida.
Él la coge en brazos y la lleva hasta la cama.
-Ponte a cuatro patas mientras yo cojo unas cosas.
Sara se coloca en esa posición y su hermano deja una pequeña bolsa deportiva justo al lado de ella y la abre. Su hermana mira la bolsa con curiosidad.
Su hermano saca un pequeño tubo de lubricante y un tipo de collar de bolas que acaba en un cordel con pelo semejante a la cola de un perro.
-Hermano... ¿que es ese collar?
-Esto son unas bolas anales.
-¿Y esa especie de cola?
-Para que parezcas una perrita- dice acariciándole las nalgas.
Coge el tubo de lubricante y empapa dos de sus dedos y los pasa por el culo de Sara rozándola muy despacio, empieza a introducir uno de sus dedos y nota como ella se estremece. Sara notaba el dedo de su hermano, como entraba, salia y se movía en su interior.
Él saca el dedo y pone lubricante en el cordón de bolas y empieza a meter la primera en el culo de su hermana, luego otra, y así poco a poco... Sara sentían como entraban las bolas y como le iban llenando su estrecho culo, parecían no acabar nunca.
Ya se sentía muy llena cuando su hermano ceso de meterlas.
-Te acabo de meter quince bolas Sara.
-¿Y cuantas tiene?- pregunto ella moviendo las caderas y sintiéndolas en su interior.
-Veinte.
Él empieza a azotarle el culo suavemente y ella gemía sintiendo las manos de su hermano y las bolas. Su hermano cesó de azotarla cuando el culo de Sara quedó rojo y empezó ha acariciarle el empapado coño con la punta de su polla. Mientras le acariciaba el clítoris comenzó a meterle lentamente su miembro empapado por los flujos de ella, una vez consiguió meterla toda dentro empieza a embestirla con mas fuerza y la cola de perro que sobresalía del culo de ella se meneaba de un lado a otro al ritmo de las embestidas de él.
Sara no paraba de gemir al sentir su culo y su vagina tan llenos mientras los dedos de su hermano frotaban y pellizcaban su clítoris.
-Hermano, me voy ha...
Él empezó a follarla más rápido y fuerte, justo cuando ella se corría él sacó de un solo tirón todo el cordón de bolas. Ella se corrió sintiendo como salían de su culo sintiendo un enorme placer y la polla de su hermano aun dentro de ella.
Su hermano seguía metiéndosela bien fuerte mientras le acariciaba el clítoris, sin que Sara lo esperase el sacó su polla y la cubrió con lubricante...
-Hermanita ahora te la voy a meter por tu precioso culo, vas a gozar como una perra, pero te tienes que relajarte.
Ella se coloca bien e intenta relajarse, sabe que le va a doler mucho, el pene de su hermano le parecía demasiado grande para su culo, pero tenia tratas ganas de probar que no rechistó.
Él comenzó metiendo dos dedos en el estrecho culo de Sara, moviendolos suavemente, a ella le estaba encantando meneaba las caderas para que su hermano se los metiese más profundo y la acariciara por dentro. Él saco los dedos y empieza a presionar la punta de su polla en el estrecho agujero, ella se agarraba a las sabanas soltando algún que otro gemido y sintiendo el dolor.
Su hermano empieza a meterla muy despacio y ella siente un gran dolor, como si su culo se rompiese, pero el seguía empujando para meterla entera. A Sara comenzaban a caerle las lagrimas por el dolor.
Él algo impaciente la agarro por las caderas atrayendola hacia sí bien fuerte hasta conseguir meterla por completo y empezó a follarla muy despacio mientras le acariciaba los hombros.
-Hermano duele mucho, sacala ya por favor- dice entre sollozos.
-Se pasará y luego te gustara mucho, aguanta peque.
Él siguió moviéndose despacio dentro de ella mientras veía como poco a poco su hermana se iba acostumbrando a tenerla dentro y empieza a moverse algo más rápido.
Sara notaba como le dolía el culo, su hermano se la estaba metiendo entera, sentía que estaba muy llena, que iba ha explotar, notaba como los huevos de su hermano chocaban contra los labios de su coño húmedo, su hermano aceleraba cada vez más y ella sentía mucho mas placer con cada embestida.
Él la sacó de súbito y cogiéndola por las caderas la tumba sobre la boca arriba en la cama, saca de la bolsa unas pequeñas pinzas y un gran vibrador de color azul, le acaricia suavemente los pechos y aprieta sus pezones, luego le besa el cuello frotando su polla entre las nalgas de ella y le pone una pinza en cada pezón.
Ella nota un agudo dolor en sus pechos e intenta quitarse las pinzas pero su hermano la sujeta de las muñecas y moviendo las caderas sigue frotando su pene entre las nalgas de Sara que están empapadas de los fluidos que han ido resbalando de ambos sexos.
-Tienes que portarte bien, no te quites las pinzas Sara.
-Pero duelen- protesta ella sollozando.
-Tienes que aguantar.
Él suelta sus muñecas y Sara se queda quieta aguantando el dolor en sus pezones, coge el vibrador y lo pone en los labios de su hermana.
-Chupalo como si fuese mi polla.
Ella se lo empieza a meter en la boca llenándolo con sus babas hasta que su hermano se lo quita de la boca y empieza a meterlo por el empapado coño de Sara.
Ella vuelve a notar esa presión dentro, llenándola por completo, notaba como cada vez entraba más profundo hasta que él para de meterlo y lo enciende...
Sara lo siente moverse en su interior y le encanta notar esa sensación, comienza a mover las caderas sin poder evitarlo, su coño se empapaba cada vez más. Su hermano se la metido de golpe en la vagina mientras dejaba el vibrador bien metido en el culo de Sara, le quito con un seco tirón las pinzas de los pezones y ella soltó un pequeño grito ahogado por un beso de su hermano mientras sentía que el dolor y el placer la embargaban y lo abrazó arañandole la espalda. Él la sujetó de la cintura con una mano y siguió follándosela cada vez mas fuerte.
Sara se notaba muy apretada la polla de su hermano entraba y salia muy rápido y el vibrador estremecía todo su culo. Era tal placer el que estaba experimentando y los gemidos que cada vez eran más fuertes que se corrió de nuevo mojando el pene de su hermano que cada vez entraba mejor, las sabanas bajo ella estaban muy húmedas.
Él se la saco y se puso de pie frente a la cama.
-Sara quiero que te comas toda mi polla, empieza a chupar.
Ella se sentó al borde de la cama frente a su hermano y comenzó a lamerla, la polla goteaba, estaba llena de fluidos y ella se lo estaba tragando todo.
Él muy excitado la coge de la cabeza y empieza a follarle la boca, moviendo las caderas fuerte.
A Sara le entraban las arcadas, pero conseguía meterse toda la polla de su hermano en la boca, le encantaba ese sabor y el vibrador en el culo la excitaba mucho más.
Mientras su hermano le sujetaba bien fuerte la cabeza moviendola para que se tragase todo su pene, ella se acariciaba el coño que estaba chorreando y empezó a meterse dos dedos gimiendo.
Él le suelta la cabeza y loa empuja contra la cama, ella cae de espaldas quedando tumbada. Su hermano se coloca sobre ella con su polla sobre los pechos de Sara, los coge con sus manos dejando su pene apretado entre los pequeños pechos que apenas podían cubrirla y empieza a moverse, cada vez más rápido frotando la polla entre los pechos de su hermana.
Estaba tan excitado, la punta de su pene chocaba con la barbilla de Sara en cada embestida, sentía un placer inmenso follándose las tetas de su hermana mientras la miraba a la cara, y los gemidos que ella soltaba tan sensuales...
Sara notaba lo fuerte que su hermano le apretaba los pechos y el vibrador que seguía encendido dentro de su culo y no la dejaba parar de moverse.
Él coge la nuca de Sara con una mano y la levanta levemente.
-Sara quiero que abras la boca y saques la lengua- le dice entre jadeos.
Ella obedece y abre la boca sacando la lengua.
Su hermano seguía moviendo la polla entre sus pechos, pero esta vez a cada embestida la punta del pene le rozaba la lengua.
Él aprieta más fuerte los pechos de ella y sin parar de moverse se corre manchando toda la cara de su hermana y llenandole la boca de semen.
Sara excitadisima traga el semen de su boca y se lame los labios, él se levanta y se arrodilla en el suelo ante ella, que ya no le quedaban fuerzas ni para incorporarse, y empieza a meterle dos dedos mientras juega apretándole el clítoris con sus labios. Sara no cesaba de gemir extasiada de placer.
Él sacó de golpe el vibrador y ella sintió un vacío y a la par un alivio dentro de su culo.
Su hermano comienza a lamerla suavemente haciendo círculos con la lengua al rededor del ano y luego pasándola por los labios y hundiéndola dentro, acariciándole muy despacio las paredes de su vagina y siguió recogiendo todos los fluidos, limpiándola.
Con la lengua acaricia rápidamente el clítoris y luego lo aprieta mientras le introduce un tercer dedo, los mueve rápido acariciándola por dentro.
Sara esta a punto de correrse, le encanta sentir la lengua de su hermano acariciándola y los dedos de él moviéndose dentro de ella.
Él la lame cada vez más rápido, Sara no puede aguantar mas y se corre en la boca de su hermano que lo traga todo y sigue lamiéndola hasta dejarla limpia.
Sara esta tan cansada que le es imposible moverse.
-¿Sangré mucho cuando me la metiste por atrás?
-Solo un poco, ¿aun te duele?
-Si...
Él se acuesta a su lado mirando su cuerpo desnudo, la respiración acelerada y su rostro cansado, le acaricia la mejilla y ella lo mira.
-Ahora descansaremos un poco y después te ayudare con las matemáticas.
Ella estaba tan cansada que no respondió, se limitó a asentir y lo abrazó acurrucándose junto a él.
Él la abrazó y la cubrió con la manta....

continuara...

miércoles, 18 de julio de 2012

Fantasías de incestos: Los problemas de Sara #1 *Mi primera vez*



Sara acababa de cortar con su novio, necesita contárselo a alguien, desahogarse, así que se dirige al cuarto de su hermano mayor y llama a la puerta...
-Hermano, ¿puedo entrar?
-Entra Sara
Ella entra y se sienta en el borde de la cama.
-¿Que te pasa Sara?
-Es que mi novio me ha dejado y no se que hacer, solo tengo ganas de llorar, no paro de pensar en él- se abraza a su hermano llorando con la cabeza apoyada en el pecho de él.
-Mmm y... ¿si jugamos a un juego crees que te animaras pequeña?
-No creo hermano ¿A que quieres jugar?- le pregunta mirándole con los ojos llorosos.
Él la mira y dice -Eres preciosa Sara- la besa mientras la empuja muy despacio para tumbarla sobre la cama y se pone sobre ella.
Sara no sabe como responder todo eso ha venido tan de golpe y la a cogido tan por sorpresa, pone sus manos sobre el pecho de su hermano y lo intenta apartar.
-Esto no esta bien, somos hermanos- dice algo asustada.
-¿Y que? Yo te quiero, ¿tu no quieres a tu hermano?
-Si, pero...
-Eres tan hermosa, tu pelo rojo como el fuego, tus ojos verdes y este cuerpo de niñita que tienes- dice mientras sus manos se meten debajo de la blusa y le acarician con suavidad el vientre -seguro que estas deseando follar, no se lo niegues a tu hermano, esta muy mal mentir... te he oído tantas veces gemir mientras te tocabas en tu cama pensando que todos dormían, dios solo de imaginarte desnuda, abierta de piernas, toda empapada y metiendo tus dedos... joder que ganas me entraban de ir a tu cuarto hasta dejarte exhausta , pero ahora ya te tengo para mi solo ¿a que si hermanita?
Ella muy sonrojada y acalorada no sabia que decir, su hermano, con todo lo que había dicho, la había puesto tan caliente, tan cachonda... estaba empapada, notaba su tanga mojado y muy apretado contra su coño.
Miró a su hermano algo indecisa, pero no se podía resistir más tenia tantas ganas de tocarse, rodeó con sus brazos la cintura de él y le quitó la camiseta.
-Mmm veo que tienes muchas ganas, seguro que ya estas chorreando ¿verdad pequeña?
-Si hermano- retira la mirada de la de su hermano avergonzada.
Él le sujeta la cara y la mira a los ojos -dime, ¿tienes alguna fantasía?
-No se...
-Vamos hermanita piensa, seguro que hay algo que te daría mucho morbo hacer ¿a que si?- la mira y desliza su mano derecha por el muslo de Sara, acariciando su suave piel y va metiendo su mano bajo la falda hasta llegar al pequeño tanga que esta muy mojado...
-No se... bueno... mientras me toco, casi siempre fantaseo con que un hombre me domine... es que no se explicarme...
-Da igual, creo que te entiendo, y voy a cumplir todas tus fantasías mi niña.
Él empieza a desabrochar la camisa, a acariciarle y apretarle los pequeños pechos, Sara no sabia que hacer nunca había estado con un hombre y sentía algo de miedo pero estaba tan caliente que ya no podía parar...
Su hermano seguía acariciándole los pechos, se arrodilló en el suelo ante Sara que seguía tumbada en la cama, le quita la falda sin poder esperar más y empezó a lamer sobre el pequeño y ajustado tanga negro que llevaba.
Ella se estremeció al sentir la lengua de su hermano presionando sus labios, se sentía cada vez mas húmeda y caliente, estaba deseando que él la tocase, sentir sus dedos acariciándola por dentro. Todo su cuerpo estaba temblando de placer.
-Hermano...
-¿Quieres mas Sarita?... pídemelo
-Si por favor, quiero más...
Él comienza a bajarle lentamente el tanga hasta quitárselo, con dos dedos el pequeño coñito de su hermana, apretando los labios con las yemas de sus dedos luego separandolos y acariciando el clítoris, primero suavemente y luego apretándolo entre sus dedos. Notaba como Sara temblaba de placer y él sabia que su hermana no aguantaría mucho más, así que acerca su boca al empapado sexo y dándole un beso empieza a lamerle, su lengua jugueteaba con los labios tan suaves de su hermana y a cada momento su polla se ponía más dura, tenia ganas de metersela, de sentir lo estrecha que estaba su hermana, pero tenia que ser paciente. Siguió lamiendo todos los flujos de Sara, sabia tan bien y sus gemidos eran tan hermosos...
Su lengua se hundió todo cuanto pudo en la vagina y luego jugueteó con el clítoris lamiéndolo suave y al momento apretando con fuerza, luego sorbiendo.
Sara ya no aguantaba más, sus gemidos eran cada vez más fuertes y rápidos, estaba sudada y muy sofocada, sus manos se aferraban y estiraban las sabanas, notaba cada movimiento de la lengua de su hermano, como él recogía sus flujos, no quería que ese momento acabara nunca, jamas había sentido tanto placer.
Las manos de su hermano apretaban sus muslos y los lametones surcaban su clítoris haciendo que se empapase más, de repente la lengua de él se hundió moviéndose en su interior, acariandola tan suavemente, que sin poder aguantar más acabo corriéndose, manchando toda la boca y la cara de su hermano que siguió lamiendo hasta limpiar todos los fluidos.
Su cuerpo entero temblaba, su corazón estaba tan acelerado que creyó que le daría algo.
Él se levantó y volvió a colocarse sobre Sara...
-Mira como me has puesto la cara... vas a tener que limpiarme niña cochina.
Ella muy excitada, aun sin poder creer todo lo que estaba pasando, se incorporó y apoyó con los codos en la cama y lamió lentamente la cara de su hermano hasta no dejar nada.
Él se levanta de la cama y sin poder aguantar mas desabrocha y deja caer sus pantalones al suelo, la coge por la cintura haciendo que quede sentada al borde de la cama. La cara de Sara quedo justo frente al bóxer de su hermano que esta algo mojado y se puede ver que la tiene bien dura.
Sara empezaba a mojarse de nuevo...
-Venga mi pequeña, seguro que ya sabes que te toca ahora.
Ella asiente y baja el bóxer dejando al descubierto una polla grande y durisima. Las gotas salían resbalando por la punta.
-Venga Sara empieza.
Ella acerca su boca al pene y sus labios lo rozan mojándose de esas pequeñas gotitas.
Lame lentamente la punta, luego el tronco apretando su lengua contra la polla, notaba como su coño estaba empapado de nuevo.
Su hermano respiraba fuerte mientras la sujetaba de los hombros.
Sara empieza a meterse la punta del pene en la boca rodeándola con la lengua, pero su hermano se impacientaba, estaba tan caliente que no quería esperar más, tenia la polla hinchada y dura tanto que parecía que iba a reventar, puso la mano en la nuca de su hermana y la empujó hacia delante, haciendo que la mitad de su pene entrase en la boca de ella, produciendole arcadas, y empezó a mover su cintura sujetando a su hermana por la cabeza con las dos manos para que no se escapara mientras a cada empujón metía la polla más profundo en la boca de ella. Sara intentaba quitarse a su hermano empujándolo, no paraban de entrarle arcadas, pero le encantaba... su hermano la tenia tan grande y le excitaba tanto que la estuviese obligando a meterla lo máximo posible. Su coño estaba chorreando y mojando la sabanas.
Él sigue moviéndose rápido llenando la boca a su hermana con la polla, estaba intentando aguantar, no quería correrse aun, era increíble como ella se tragaba la polla, como se meneaba esa preciosa melena roja por la que la tenia cogida con sus grandes manos.
Se mueve cada vez más rápido hasta que ya no aguanta más y sujetando fuerte la cabeza de su hermana haciéndole tragar todo su pene hasta correrse directamente en la garganta de ella, la suelta sacando la enorme y aun dura polla de la boca, se agachó y miró los llorosos ojos de su hermana que aun luchaba por no vomitar la corrida y la besó, le aparto el pelo de la cara y esperó a que se calmase un poco.
-Ahora viene lo mejor hermanita, quiero que te pongas a cuatro patas en la cama, vas a ser mi pequeña perrita.
Ella esta muy cansada, pero se siente tan caliente que sin dudarlo obedece a su hermano, se coloca a cuatro patas en la cama con las piernas un poco separadas y enseñando su culo algo abierto y su coño empapado.
Él se coloca tras ella pone una de las manos en su espalda y la obliga a recostar el pecho en la cama, luego le coge las caderas levantando un poco el culo hasta dejarlo a la altura de su polla, separa un poco mas las piernas de su hermana y le da una suave palmada en el trasero. Sara soltó un gemido asustada, él agarra con una mano su pene y con la otra sujeta a su hermana por la cadera, la punta de su polla comienza a rozar el coño buscando su vagina, el empieza a empujar suavemente pero Sara esta tan estrecha que su pene resbala sin conseguir entrar, lo vuelve a intentar varias veces sin conseguir que entre, ella esta empapada y con algo de dolor.
Su hermano la acaricia con dos dedos metiéndoselos lentamente en el coño y dice -tienes que relajarte peque- él vuelve a intentarlo unas cuantas veces más, ella intentaba relajarse, aunque le costaba bastante...
Por sin su hermano consigue meter la punta, Sara suelta un grito de dolor y se aferra bien fuerte a las sabanas, su hermano sigue metiendola más y a ella empiezan a caerle las lagrimas por el fuerte dolor que sentía, quería que él parase, intentó incorporarse para que la soltase, pero el la sujetó de las caderas y siguió metiendosela, la sangre junto con los fluidos corrió por sus muslos y el pene de su hermano.
-Ahora te duele, pero luego te encantara hermanita.
-Para por favor, duele mucho...
-Dios la siento tan apretada, tu coño tan caliente y mojado, me pasaría toda la noche follándote Sara.
Él siguió empujando mientras su hermana lloraba y se quejaba intentando escapar.
Se movía lentamente cada vez metiéndosela más profundo y agarrándola bien fuerte de las caderas atrayendola hacia sí, hasta que consiguió introducirla completamente en el estrecho coño de su hermana.
Empieza a moverse un poco más rápido, su hermana empezaba a gemir aunque aun seguía doliendole a cada movimiento pero ya no intentaba escapar de el.
Él acarició suavemente la espalda de su hermana para tranquilizarla.
-¿Ahora te gusta hermanita?
-S-si...- dice entre gemidos y alguna queja de dolor.
El vuelve a aferrarse a las caderas de ella y comienza a follarla mas fuerte, su polla entra hasta el fondo, los fuertes gemidos de su hermana aun le ponen más, cada vez se la mete mas rápido.
Ella nota como toda la polla de su hermano entra dentro de su empapado coño y las manos de él apretando sus caderas. Su culo pegaba contra su hermano cada vez que él entraba más profundo.
Sara ya no podía aguantar más, su primera vez y con su hermano... le daba tanto morbo...
acaba corriéndose con la polla de su hermano dentro.
Al notar como su hermana se corría se la sacó de golpe, con su brazo le rodeo las caderas y la levantó, él se sentó en la cama con su hermana entre los brazos y la beso jugando con su lengua.
-Pequeña ahora quiero que seas tu la que me folle ¿sabes como hacerlo?
-creo que si...
-Pues empieza mi niña.
Ella se sienta lentamente sobre el pene de su hermano sujetándolo con una mano hasta que empieza a penetrarla.
Sara se agarra a los hombros de él moviéndose cada vez más rápido, notando como la polla de su hermano, tan grande y mojada, le entraba asta dentro. Sus gemidos eran cada vez más fuertes, él le acariciaba la espalda con una mano y con la otra apretaba uno de los pequeños pezones de su hermana mientras le besaba el cuello.
Noto como su hermana aceleraba cada vez más el ritmo, entonces la agarra por las caderas y metiéndosela más fuerte y sin parar de moverla la besa para ahogar sus fuertes gemidos hasta que ella vuelve a correrse con la polla de él dentro.
Él sigue moviendo a su hermana notando como su pequeño coño se tragaba toda su polla, sin poder aguantar más se corre dentro de ella llenándola de su leche que resbala por los muslos de ambos hasta manchar las sabanas.
Ella se deja caer hacia delante abrazando a su hermano.
-Ya no puedo más hermano.
el la coge y la acuesta en la cama acariciando su rojo pelo.
-lo has hecho muy bien Sara- dice dándole un beso en la frente -¿quieres dormir hoy conmigo pequeña?
-Si- dice sonriendo.
Él la mira y se acuesta junto a ella tapándola.
-Oye hermano...
-Dime.
-Esto... ¿lo podemos volver a repetir?
-Claro que si, todas las veces que tu quieras.
-Te quiero hermano.
-Y yo enana- dice apagando la luz.


Continuará...