Sara estaba preparando la cena,
esa noche sus padres habían salido a cenar a un restaurante para
celebrar su aniversario.
Su hermano se acercó por detrás
y la abrazó por debajo de los pechos, ella pegó un pequeño
respingo por el susto.
-Hermano... me has asustado.
-¿Que estas preparando?
-Lasaña.
Él cogió un poco del queso del
que ella estaba echando sobre la lasaña y se lo llevó a la boca.
-¿Ya has acabado de prepararla?
-Si, solo falta meterla al
horno.
Su hermano cogió la fuente en
la que estaba la lasaña, la metió en el horno y la puso al mínimo.
-No, si lo pone al mínimo
tardará mucho.
Él la cogió con un solo brazo
de la cintura y la sentó sobre la mesa de la cocina.
-Es que nosotros tenemos algo
que hacer antes de cenar- dijo cogiendo el frutero que era lo único
que ocupaba la mesa y apartándolo, luego se acerca a ella y le toca
e rojo cabello...
Su hermano empezó a
desvestirle, le quitó la camiseta y el sujetador, ella se estaba
sonrojando, él acarició sus pechos y su vientre mientras le besaba
el cuello y Sara gemía muy suavemente, desabrochó su falda y la
quitó dejándola únicamente con el tanga azul celeste...
-H-hermano...
-¿No quieres?
-S-si... pero...
Él la besó impidiendo que
continuara hablando y la empujó ligeramente hasta tumbarla sobre la
mesa.
Sus manos seguían recorriendo
la suave piel de Sara...
Bajó lentamente el tanga y lo
dejó caer al suelo, separó un poco los muslos de su hermana y miró
los labios empapados y medio abiertos que dejaban entrever el
clítoris.
-N-no me mires ahí...
-¿Te da vergüenza, peque?
-Si- dijo cerrando los ojos.
Él comenzó a acariciarle los
labios y hundió los dedos entre ellos rozando el clítoris.
Ella gemía más fuerte y
empezaba a mojarse.
Mientras seguía frotando sus
dedos contra ella, besó el vientre de Sara, ella grima, sus muslos
estaban más separados y él empezó a meterle uno de los dedos, lo
movía rápido, luego metió un segundo dedo, Sara seguía gimiendo y
se mordía el labio inferior.
Él continuó moviendolos, los
fluidos le empezaban a empapar la mano y metió un tercer dedo.
Seguía moviendolos muy rápido dentro de ella.
Sara sentía como los tres dedos
se movían y rozaban su vagina, entraban suavemente empapados por sus
flujos.
Él los sacó de golpe y se los
metió a su hermana en la boca mientras comenzaba a lamerla
recorriendo sus empapados labios, su clítoris, metiendo la lengua
dentro de ella...
Sara no podía parar de gemir al
sentir como su hermano la lamia mientras ella chupaba los empapados
dedos, saboreando sus propios flujos.
La lengua de él se movía
veloz, entraba, salia, pasaba por entre sus labios, apretaba su
clítoris... recorría su coño de arriba abajo...
Ella continuaba gimiendo con los
tres dedos de él dentro de su boca.
Sara no podía contenerse más y
se corrió sobre la boca de su hermano, él seguía recogiendo todos
sus fluidos y tragándolos, sacó los dedos de la boca de su hermana
y se desabrochó los pantalones quitandolos junto con los bóxer y
los dejó caer, separó aun más las piernas de ella y se colocó, la
punta de su pene rozaba directamente con el clítoris...
empezó a meterla muy despacio,
Sara se aferraba al mantel de la mesa sin poder parar de gemir,
notaba como la penetraba y su vagina se dilataba poco a poco.
Sus fluidos resbalaban desde su
coño hasta pasar entre sus nalgas y empezaban a mojar ligeramente
el mantel bajo ella.
Su hermano acabó por meterla
entera y comenzó a moverse, colocó las manos sobre los pechos de
Sara y los masajeó pellizcando sus pezones.
Ella seguía moviéndose y él
penetrándola, sus cuerpos chocaban entre sí.
Los gemidos eran cada vez más
fuertes, ambos estaban sudando.
Él se recostó sobre ella, sin
dejar de penetrarla, y besó su cuello tiernamente, Sara lo abrazó y
pasó sus manos por encima de la camiseta de su hermano agarrándola
y estirando hacia arriba, él ayudó a quitarla y luego volvió a
masajear los pechos de su hermana, ella siguió acariciándole la
espalda, notaba el sudor de su hermano que le recorría la espalda y
la respiración agitada sobre su cuello, los besos, la lengua...
Sara subió las piernas y las
puso rodeando la cintura de él, sintiendo como las penetraciones
eran cada vez más fuertes.
Ella no podía parar de jadear,
las manos de él seguían acariciando sus pechos y la polla entraba
en ella cada vez más rápido, los fluidos seguían resbalando, tenia
olas nalgas mojadas por ellos y el sudor...
ella arañó levemente la
espalda de él intentando aguantar el ritmo.
-Hermano... no puedo más...
Él la besó jugando con sus
lenguas y acallando los gemidos de su hermana.
Sara continuaba clavando las
uñas en la espalda de su hermano, su vagina se contraía cada vez
más fuerte, apretando en su interior el pene.
Ella se acabó corriendo sobre
su hermano que seguía penetrándola sin cesar, los fluidos no
paraban de salir mojando a ambos y empapando la mesa. Sara continuaba
agarrada a él mientras se besaban...
él agarró los muslos de su
hermana para atraerla más hacia sí, su boca bajó por el cuello de
Sara recorriendolo con la lengua hasta sus pechos que empezó a besar
y chupar, pasando su lengua por los pezones.
Ella sentía como la penetraba,
como el pene la rozaba por dentro, los fluidos se unían en su
interior, las manos de su hermano la aferraban fuerte, sus muslos
chocaban contra las caderas de él, su coño vibraba con cada
empujón.
El placer iba aumentando, notaba
la lengua de su hermano acariciando sus pechos, rodeando sus pezones,
los pequeños besos que daba en su piel...
Él se quedó mirándola
fijamente, sin dejar de penetrarla, el rostro de su hermana se
contraía con cada gemido, las gotas de sudor resbalaban por su piel,
sus ojos cerrados... se acercó y la volvió a besar, mordió
suavemente el labio inferior de ella y luego sus lenguas empezaron a
rozarse.
Sara se agarraba fuerte a los
hombros de su hermano, sin poder evitar el clavarle las uñas en
ellos.
Él acercó su boca a la oreja
de Sara, con sus labios cogió el lóbulo y estiró suavemente.
-Quiero ver como te tocas,
hermanita.
Ella empezó a ponerse roja
mientras su hermano le sacaba el pene.
Él cogió las piernas de ella,
que colgaban de la mesa y las subió, de forma que los pies de Sara
quedaron sobre el borde de la mesa, con las piernas bien separadas.
Él cogió una de las sillas y
la puso frente a ella y se sentó para observar como Sara se tocaba
para él.
Ella se incorporó hasta
apoyarse sobre uno de sus codos y con la otra mano empezó a
acariciarse.
-Que mojada estas...
ella seguía acariciándose, sus
dedos frotaban el clítoris y se hundían en su interior, sus labios
estaban separados dejando todo a la vista, los fluidos seguían
cayendo hasta la mesa.
Sara tenia las mejillas
totalmente rojas, sentía que los ojos de su hermano se clavaban en
ella, no le gustaba sentirse observada, pero que él estuviese frente
a ella mirándola... mirando como se estaba tocando, mirando su coño
abierto, le producía mucho morbo...
él empezó a acariciar su polla
que estaba empapada con los fluidos de su hermana mientras la miraba,
le encantaba ver como ella se masturbaba solo para él, como sus
finos dedos entraban y salían de la vagina completamente
empapados...
Sara continuaba gimiendo
mientras sus dedos se movían entrando y saliendo de ella.
Él dejó de tocarse y cogió la
mano con la que ella se estaba masturbando y se llevó los dos dedos
empapados a la boca, saboreando todos los fluidos de su hermana.
-Realmente sabes muy bien Sara.
Ella lo miraba sonrojada.
-Venga sigue.
-S-si.
Sara empezó a meterse los dos
dedos de nuevo, esta vez llenos de la saliva de su hermano, estaba
muy excitada, notaba como él seguía observándola, como los dedos
resbalaban en su interior, sus nalgas empapadas y el mantel húmedo
bajo ella...
-Hermano... me corro...
Sara empezó a acariciarse el
clítoris con los dos dedos mientras sus gemidos iban siendo más
fuertes.
Él miraba como su hermana
empezaba a correrse, como los fluidos salían de ella mientras
continuaba frotándose el clítoris.
Ella estaba jadeando, toda
empapada y sudando.
Su hermano le apartó la mano y
lamió su coño abierto y mojado.
Sara sintió como la lengua de
él la acariciaba y presionaba su clítoris, cada vez que la notaba
pasar sobre el clítoris su vagina se contraía.
Él seguía recogiendo todos sus
flujos y tragándolos.
-¿Te gusta tocarte mientras te
miro?- dijo incorporándose.
-Si...- respondió ella muy
avergonzada.
Él la cogió por la cintura y
la bajó de la mesa, apartó la silla y colocó a su hermana de cara
a la mesa, le puso una mano en la espalda y la empujó suavemente
hasta que ella se recostó, los pies de Sara quedaban de puntillas
sobre el suelo, su vientre estaba justo sobre la zona del mantel
humedecida por sus flujos.
-Eres preciosa- dijo pasandole
la manos sobre la espalda y acariciándola hasta llegar a su trasero
y darle una palmada.
Ella reprimió un gemido y
recostó la cabeza en la mesa.
Él se dirigió a la nevera y
sacó de ella un bote de nata en spray, Sara lo miraba atentamente
desde la mesa, lo primero que se le pasó por la cabeza era que su
hermano quería lamerla o algo por el estilo, una idea que le
encantaba.
Ella lo miraba mientras él
cerraba la nevera y se acercaba, notó como la mano de su hermano
volvía a acariciarle el trasero y Sara se estremeció al notar como
algo frío empezaba a introducirse en su culo. Él estaba metiendo la
punta del bote y empezó a presionar el botón, la nata comenzó a
salir y Sara se aferro al mantel gimiendo, sintiendo como su culo se
llenaba de nata, como algo frío la invadía por dentro...
Su hermano dejó el bote en la
mesa, un poco de nata comenzaba a salir del interior de Sara, él
volvió a separarle las nalgas y empezó a meter su polla. Sentía el
suave tacto de la nata rozando su pene.
Sara notaba la presión en su
culo, la polla de su hermano resbalaba en su interior, la nata
empezaba a calentarse.
Él seguía penetrándola, la
nata hacia que su polla, por más apretada que estuviese en el
estrecho culo de su hermana, entrase suavemente, era una sensación
algo extraña pero muy agradable, al principio notó algo de frío
pero luego la nata se empezaba a calentar.
Las penetraciones seguían, su
hermano se la metía muy rápido, ella se agarraba al mantel y gemía
intentando no levantar demasiado la voz, su coño estaba empapado y
de su culo salia un poco de nata liquida que se deslizaba entre sus
muslos.
Él se inclino hacia delante y
besó la espalda de su hermana sin aflojar el ritmo, con una mano
empezó a acariciar el clítoris de ella, luego hundió uno de sus
empapados dedos en el interior y comenzó a moverlo rápido en
círculos, Sara gemía más fuerte al sentir como el dedo se movía...
-¿Tienes ganas de correrte
hermanita?- dijo moviendo mas rápido el dedo.
-S-si...- apenas podía hablar
por culpa de los gemidos.
Él metió un segundo dedo y
siguió moviendo los dos.
Ella ya no podía más, él
tampoco quería aguantar más...
Sara acabó corriéndose en la
mano de su hermano, su vagina se contraía al igual qe su culo, él
al sentirse tan apretado no resistió más y se corrió dentro de su
culo.
Sara sintió como la corrida la
llenaba aun más, la nata junto con el semen empezaban a salir de su
culo y cuando su hermano le saco el pene de golpe un gran chorro
blanco cayó hasta el suelo.
Sara seguía tumbada sobre la
mensa jadeando, él le acarició el cuello y la ayudo a incorporarse.
Ella tubo que sentarse en una
silla porque las piernas le temblaban y no podía sostenerse en pie.
-Será mejor que lo limpiemos
todo y luego cenemos- dijo cogiendo la barbilla de ella y alzándola
para besarla.
Sara se sonrojó levemente, su
hermano era guapo y muy atractivo, por mucho que lo amase y quisiera
algo más con el como ser su novia nunca se lo pediría, o eso
pensaba ella, a fin de cuentas él seguía siendo su hermano.
Continuara...

Ya llegados a este punto yo me llevo preguntando desde el principio...no se queda embarazada? si no usan proteccion ni nada, mira de ahi ya le puedes sacar mas jugo al asunto nunca mejor dicho.
ResponderEliminarXD bueno puedes elegir o él es estéril o ella es demasiado pequeña como para poder quedarse embarazada :3
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