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lunes, 13 de agosto de 2012

Fantasías de incestos Los problemas de Sara #5 *La cena esta servida*



Sara estaba preparando la cena, esa noche sus padres habían salido a cenar a un restaurante para celebrar su aniversario.
Su hermano se acercó por detrás y la abrazó por debajo de los pechos, ella pegó un pequeño respingo por el susto.
-Hermano... me has asustado.
-¿Que estas preparando?
-Lasaña.
Él cogió un poco del queso del que ella estaba echando sobre la lasaña y se lo llevó a la boca.
-¿Ya has acabado de prepararla?
-Si, solo falta meterla al horno.
Su hermano cogió la fuente en la que estaba la lasaña, la metió en el horno y la puso al mínimo.
-No, si lo pone al mínimo tardará mucho.
Él la cogió con un solo brazo de la cintura y la sentó sobre la mesa de la cocina.
-Es que nosotros tenemos algo que hacer antes de cenar- dijo cogiendo el frutero que era lo único que ocupaba la mesa y apartándolo, luego se acerca a ella y le toca e rojo cabello...
Su hermano empezó a desvestirle, le quitó la camiseta y el sujetador, ella se estaba sonrojando, él acarició sus pechos y su vientre mientras le besaba el cuello y Sara gemía muy suavemente, desabrochó su falda y la quitó dejándola únicamente con el tanga azul celeste...
-H-hermano...
-¿No quieres?
-S-si... pero...
Él la besó impidiendo que continuara hablando y la empujó ligeramente hasta tumbarla sobre la mesa.
Sus manos seguían recorriendo la suave piel de Sara...
Bajó lentamente el tanga y lo dejó caer al suelo, separó un poco los muslos de su hermana y miró los labios empapados y medio abiertos que dejaban entrever el clítoris.
-N-no me mires ahí...
-¿Te da vergüenza, peque?
-Si- dijo cerrando los ojos.
Él comenzó a acariciarle los labios y hundió los dedos entre ellos rozando el clítoris.
Ella gemía más fuerte y empezaba a mojarse.
Mientras seguía frotando sus dedos contra ella, besó el vientre de Sara, ella grima, sus muslos estaban más separados y él empezó a meterle uno de los dedos, lo movía rápido, luego metió un segundo dedo, Sara seguía gimiendo y se mordía el labio inferior.
Él continuó moviendolos, los fluidos le empezaban a empapar la mano y metió un tercer dedo. Seguía moviendolos muy rápido dentro de ella.
Sara sentía como los tres dedos se movían y rozaban su vagina, entraban suavemente empapados por sus flujos.
Él los sacó de golpe y se los metió a su hermana en la boca mientras comenzaba a lamerla recorriendo sus empapados labios, su clítoris, metiendo la lengua dentro de ella...
Sara no podía parar de gemir al sentir como su hermano la lamia mientras ella chupaba los empapados dedos, saboreando sus propios flujos.
La lengua de él se movía veloz, entraba, salia, pasaba por entre sus labios, apretaba su clítoris... recorría su coño de arriba abajo...
Ella continuaba gimiendo con los tres dedos de él dentro de su boca.
Sara no podía contenerse más y se corrió sobre la boca de su hermano, él seguía recogiendo todos sus fluidos y tragándolos, sacó los dedos de la boca de su hermana y se desabrochó los pantalones quitandolos junto con los bóxer y los dejó caer, separó aun más las piernas de ella y se colocó, la punta de su pene rozaba directamente con el clítoris...
empezó a meterla muy despacio, Sara se aferraba al mantel de la mesa sin poder parar de gemir, notaba como la penetraba y su vagina se dilataba poco a poco.
Sus fluidos resbalaban desde su coño hasta pasar entre sus nalgas y empezaban a mojar ligeramente el mantel bajo ella.
Su hermano acabó por meterla entera y comenzó a moverse, colocó las manos sobre los pechos de Sara y los masajeó pellizcando sus pezones.
Ella seguía moviéndose y él penetrándola, sus cuerpos chocaban entre sí.
Los gemidos eran cada vez más fuertes, ambos estaban sudando.
Él se recostó sobre ella, sin dejar de penetrarla, y besó su cuello tiernamente, Sara lo abrazó y pasó sus manos por encima de la camiseta de su hermano agarrándola y estirando hacia arriba, él ayudó a quitarla y luego volvió a masajear los pechos de su hermana, ella siguió acariciándole la espalda, notaba el sudor de su hermano que le recorría la espalda y la respiración agitada sobre su cuello, los besos, la lengua...
Sara subió las piernas y las puso rodeando la cintura de él, sintiendo como las penetraciones eran cada vez más fuertes.
Ella no podía parar de jadear, las manos de él seguían acariciando sus pechos y la polla entraba en ella cada vez más rápido, los fluidos seguían resbalando, tenia olas nalgas mojadas por ellos y el sudor...
ella arañó levemente la espalda de él intentando aguantar el ritmo.
-Hermano... no puedo más...
Él la besó jugando con sus lenguas y acallando los gemidos de su hermana.
Sara continuaba clavando las uñas en la espalda de su hermano, su vagina se contraía cada vez más fuerte, apretando en su interior el pene.
Ella se acabó corriendo sobre su hermano que seguía penetrándola sin cesar, los fluidos no paraban de salir mojando a ambos y empapando la mesa. Sara continuaba agarrada a él mientras se besaban...
él agarró los muslos de su hermana para atraerla más hacia sí, su boca bajó por el cuello de Sara recorriendolo con la lengua hasta sus pechos que empezó a besar y chupar, pasando su lengua por los pezones.
Ella sentía como la penetraba, como el pene la rozaba por dentro, los fluidos se unían en su interior, las manos de su hermano la aferraban fuerte, sus muslos chocaban contra las caderas de él, su coño vibraba con cada empujón.
El placer iba aumentando, notaba la lengua de su hermano acariciando sus pechos, rodeando sus pezones, los pequeños besos que daba en su piel...
Él se quedó mirándola fijamente, sin dejar de penetrarla, el rostro de su hermana se contraía con cada gemido, las gotas de sudor resbalaban por su piel, sus ojos cerrados... se acercó y la volvió a besar, mordió suavemente el labio inferior de ella y luego sus lenguas empezaron a rozarse.
Sara se agarraba fuerte a los hombros de su hermano, sin poder evitar el clavarle las uñas en ellos.
Él acercó su boca a la oreja de Sara, con sus labios cogió el lóbulo y estiró suavemente.
-Quiero ver como te tocas, hermanita.
Ella empezó a ponerse roja mientras su hermano le sacaba el pene.
Él cogió las piernas de ella, que colgaban de la mesa y las subió, de forma que los pies de Sara quedaron sobre el borde de la mesa, con las piernas bien separadas.
Él cogió una de las sillas y la puso frente a ella y se sentó para observar como Sara se tocaba para él.
Ella se incorporó hasta apoyarse sobre uno de sus codos y con la otra mano empezó a acariciarse.
-Que mojada estas...
ella seguía acariciándose, sus dedos frotaban el clítoris y se hundían en su interior, sus labios estaban separados dejando todo a la vista, los fluidos seguían cayendo hasta la mesa.
Sara tenia las mejillas totalmente rojas, sentía que los ojos de su hermano se clavaban en ella, no le gustaba sentirse observada, pero que él estuviese frente a ella mirándola... mirando como se estaba tocando, mirando su coño abierto, le producía mucho morbo...
él empezó a acariciar su polla que estaba empapada con los fluidos de su hermana mientras la miraba, le encantaba ver como ella se masturbaba solo para él, como sus finos dedos entraban y salían de la vagina completamente empapados...
Sara continuaba gimiendo mientras sus dedos se movían entrando y saliendo de ella.
Él dejó de tocarse y cogió la mano con la que ella se estaba masturbando y se llevó los dos dedos empapados a la boca, saboreando todos los fluidos de su hermana.
-Realmente sabes muy bien Sara.
Ella lo miraba sonrojada.
-Venga sigue.
-S-si.
Sara empezó a meterse los dos dedos de nuevo, esta vez llenos de la saliva de su hermano, estaba muy excitada, notaba como él seguía observándola, como los dedos resbalaban en su interior, sus nalgas empapadas y el mantel húmedo bajo ella...
-Hermano... me corro...
Sara empezó a acariciarse el clítoris con los dos dedos mientras sus gemidos iban siendo más fuertes.
Él miraba como su hermana empezaba a correrse, como los fluidos salían de ella mientras continuaba frotándose el clítoris.
Ella estaba jadeando, toda empapada y sudando.
Su hermano le apartó la mano y lamió su coño abierto y mojado.
Sara sintió como la lengua de él la acariciaba y presionaba su clítoris, cada vez que la notaba pasar sobre el clítoris su vagina se contraía.
Él seguía recogiendo todos sus flujos y tragándolos.
-¿Te gusta tocarte mientras te miro?- dijo incorporándose.
-Si...- respondió ella muy avergonzada.
Él la cogió por la cintura y la bajó de la mesa, apartó la silla y colocó a su hermana de cara a la mesa, le puso una mano en la espalda y la empujó suavemente hasta que ella se recostó, los pies de Sara quedaban de puntillas sobre el suelo, su vientre estaba justo sobre la zona del mantel humedecida por sus flujos.
-Eres preciosa- dijo pasandole la manos sobre la espalda y acariciándola hasta llegar a su trasero y darle una palmada.
Ella reprimió un gemido y recostó la cabeza en la mesa.
Él se dirigió a la nevera y sacó de ella un bote de nata en spray, Sara lo miraba atentamente desde la mesa, lo primero que se le pasó por la cabeza era que su hermano quería lamerla o algo por el estilo, una idea que le encantaba.
Ella lo miraba mientras él cerraba la nevera y se acercaba, notó como la mano de su hermano volvía a acariciarle el trasero y Sara se estremeció al notar como algo frío empezaba a introducirse en su culo. Él estaba metiendo la punta del bote y empezó a presionar el botón, la nata comenzó a salir y Sara se aferro al mantel gimiendo, sintiendo como su culo se llenaba de nata, como algo frío la invadía por dentro...
Su hermano dejó el bote en la mesa, un poco de nata comenzaba a salir del interior de Sara, él volvió a separarle las nalgas y empezó a meter su polla. Sentía el suave tacto de la nata rozando su pene.
Sara notaba la presión en su culo, la polla de su hermano resbalaba en su interior, la nata empezaba a calentarse.
Él seguía penetrándola, la nata hacia que su polla, por más apretada que estuviese en el estrecho culo de su hermana, entrase suavemente, era una sensación algo extraña pero muy agradable, al principio notó algo de frío pero luego la nata se empezaba a calentar.
Las penetraciones seguían, su hermano se la metía muy rápido, ella se agarraba al mantel y gemía intentando no levantar demasiado la voz, su coño estaba empapado y de su culo salia un poco de nata liquida que se deslizaba entre sus muslos.
Él se inclino hacia delante y besó la espalda de su hermana sin aflojar el ritmo, con una mano empezó a acariciar el clítoris de ella, luego hundió uno de sus empapados dedos en el interior y comenzó a moverlo rápido en círculos, Sara gemía más fuerte al sentir como el dedo se movía...
-¿Tienes ganas de correrte hermanita?- dijo moviendo mas rápido el dedo.
-S-si...- apenas podía hablar por culpa de los gemidos.
Él metió un segundo dedo y siguió moviendo los dos.
Ella ya no podía más, él tampoco quería aguantar más...
Sara acabó corriéndose en la mano de su hermano, su vagina se contraía al igual qe su culo, él al sentirse tan apretado no resistió más y se corrió dentro de su culo.
Sara sintió como la corrida la llenaba aun más, la nata junto con el semen empezaban a salir de su culo y cuando su hermano le saco el pene de golpe un gran chorro blanco cayó hasta el suelo.
Sara seguía tumbada sobre la mensa jadeando, él le acarició el cuello y la ayudo a incorporarse.
Ella tubo que sentarse en una silla porque las piernas le temblaban y no podía sostenerse en pie.
-Será mejor que lo limpiemos todo y luego cenemos- dijo cogiendo la barbilla de ella y alzándola para besarla.
Sara se sonrojó levemente, su hermano era guapo y muy atractivo, por mucho que lo amase y quisiera algo más con el como ser su novia nunca se lo pediría, o eso pensaba ella, a fin de cuentas él seguía siendo su hermano.

Continuara...

2 comentarios:

  1. Ya llegados a este punto yo me llevo preguntando desde el principio...no se queda embarazada? si no usan proteccion ni nada, mira de ahi ya le puedes sacar mas jugo al asunto nunca mejor dicho.

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    1. XD bueno puedes elegir o él es estéril o ella es demasiado pequeña como para poder quedarse embarazada :3

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