Me he mirado tantas veces
En un espejo que nada refleja
Han sido tantos los errores
Las caídas y heridas
Las lágrimas pérdidas
Creé un mundo de fantasía
Donde refugiarme del dolor
De aquel ser que anida en el corazón
Que clava sus garras
Aquel que va matando ilusiones
Que desvanece las esperanzas
El que marchita el corazón
Y lo reduce a un puñado de cenizas
Creé mi fortaleza inexpugnable
Creyendo que aquel monstruo
Jamás volvería a alcanzarme
Y de nuevo me equivoqué
Oculto tras mis sueños
En lo más profundo del alma
Agazapado esperaba su momento
Yo creía estar segura
Mientras el destruía
Lo que tanto había costado reconstruir
Todo por cuanto había luchado
Mi mundo entero se derrumbaba
Me presté en cuerpo y alma
A una batalla que daba por pérdida
Y entre las cenizas de mi corazón
Derramé lágrimas de odio
Eran las lágrimas de la resurrección
Tan negras cómo el manto de la muerte
Tan cálidas cómo la oscuridad del alma
Tan vivas cómo la noche de mis ojos
Me liberé de las cadenas
De las fantasías e ilusiones
Que me habían tenido presa
Nacieron en mí las alas de la libertad
Que alejaron mis inseguridades
Y me otorgaron un nuevo corazón
Más duro y resistente
Para una futura batalla
Contra aquel despreciable ser
Que destruyó parte de mí.
